Argentina. Santucho, a 50 años
Luego, ya como jefe del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y como comandante del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), Santucho abrazó el fervorosamente el guevarismo.
Luego, ya como jefe del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y como comandante del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), Santucho abrazó el fervorosamente el guevarismo.
«Exigimos que el Ministerio Público se constituya en un garante de la paz social y no en un actor de la guerra contra el pueblo mapuche».
Tanto las empresas privadas como las estatales parecen estar posponiendo los planes de inversión de capital, lo que se suma a un entorno de inversión ya débil.
por Francesca Fornario. Los soldados israelíes han orinado en las cunas, han defecado en las ollas, han quemado los libros, han destrozado las fotos de boda que colgaban de la pared de la casa de los recién casados, se han hecho selfies contoneándose con la ropa interior de la novia, que habían robado…
El debate sobre empleo no debería limitarse a cuántos puestos de trabajo se crean, sino también a qué condiciones permiten que quienes viven de su trabajo puedan hacerlo con recursos de autoprotección, seguridad y dignidad.
La verdad sobre Ayotzinapa sigue sin decirse. Mientras no se investigue a fondo a las Fuerzas Armadas y al expresidente Enrique Peña Nieto, no se llegará a nada.
He ahí una de las encrucijadas de esta obra que, planteando la complejidad del mundo de los afectos, asume el deseo como eje para embarcarse en una travesía ética a la altura de la pluralidad y diversidad de lo humano.
«Hacemos un llamado a las organizaciones de derechos humanos, colectivos y organizaciones sociales, personas independientes que conocen cómo ha sido nuestra historia de despojo, que nos apoyen en el actual proceso judicial»
La guerra popular y prolongada que desarrollan los pueblos originarios del continente, tienen en Bolivia un desafío histórico: derrotar la cultura de la muerte y regenerar la comunidad como el centro de la cultura de la vida.
Las regiones más pobres, donde las posibilidades de protegerse del calor y de la contaminación son menores, registran tasas de sobremortalidad cercanas al 80 %, similares a las del periodo de la COVID-19.