Amenazas a defensores de derechos humanos y asesinatos de líderes sociales marcan la crisis en Colombia
Con el crimen de Nancy Espinel, la cifra de líderes sociales y defensores de derechos asesinados en 2026 asciende a 128 víctimas.
Con el crimen de Nancy Espinel, la cifra de líderes sociales y defensores de derechos asesinados en 2026 asciende a 128 víctimas.
Los gringos y su agente en la casa presidencial, dejan claro que vienen por los bienes del subsuelo y anuncian tropas extranjeras para resguardar ese despojo.
Maestros, estudiantes, trabajadores, campesinos, mujeres, jóvenes y sectores populares se movilizan en defensa de sus derechos
El Estado crea intencionalmente las condiciones para que muchos jóvenes quieran ser el nuevo jefe paramilitar de la zona. El tan mencionado “abandono estatal” no es provocado por intereses ajenos a la institucionalidad, es que así opera el Estado, su ausencia en los territorios hace parte de su funcionalidad, porque es un instrumento de los clanes familiares y gremios económicos.
Basta con convertir la información pública en espectáculo, hacer que el Gobierno sea el permanentemente protagonista y cada tragedia termine convertida en una oportunidad de propaganda.
La visita de Marco Rubio y los llamados “Acuerdos de Barranquilla” ponen en el centro los minerales críticos, la cooperación energética y los intereses estratégicos de Estados Unidos en Colombia.
Para materializar la amenaza de destripar a sus oponentes y críticos, De la Espriella arma aún más a sus seguidores, anuncia que agredirá a las universidades, mientras bombardea a ‘diestra y siniestra’.
Según lo anunciado, la Policía será la primera autoridad operativa ante situaciones que el Gobierno clasifique como violencia, vandalismo, flagrancia, peligro o alteraciones extraordinarias del orden público.
La construcción de un gran Acuerdo Nacional será fundamental para resistir y configurar alternativas políticas, para vencer los actuales planes guerreristas del Estado y el gobierno colombiano.
A estas salidas populares e inmediatas, el Estado responde con brutalidad policial y militar