Sectas divisivas y marxismo

La idea central que surge de la tradición del socialismo revolucionario es la necesidad de combinar la actitud unitaria en la lucha por las reivindicaciones económicas (por ejemplo, por mayores salarios) o políticas (por ejemplo, defensa de libertades democráticas), con la crítica teórica y la agitación (pocas ideas a muchos) y la propaganda (muchas ideas a pocos).

¿Por Qué la Paz Casi Nunca Dura?

Desde una mirada marxista latinoamericana, las guerras no pueden entenderse separadas de la lucha por el poder, los recursos naturales, las rutas comerciales, los mercados y el control político. En el capitalismo, sobre todo en su etapa imperialista, la guerra deja de ser algo excepcional y pasa a ser una herramienta para defender intereses económicos y estratégicos. El conflicto entre EEUU, Israel e Irán deja ver con bastante claridad esta realidad. 

Irán, eje de resistencia y liberación

«Lo que la izquierda moderna no comprende fundamentalmente es que la lucha antiimperialista nunca es abstracta; siempre es concreta. Es concreta porque siempre adopta una forma específica dictada por las condiciones objetivas de cada país, por sus características particulares, que no pueden ignorarse. […] La izquierda moderna está dispuesta a apoyar verbalmente la lucha antiimperialista abstracta, pero en cuanto esta lucha adquiere formas concretas condicionadas por particularidades nacionales, retira su apoyo. Así, observan a Irán y solo ven su forma islámica, pasando por alto su esencia antiimperialista. No comprenden que la esencia antiimperialista de Irán se materializó naturalmente en la Revolución Islámica»1.