Wallmapu. Presos políticos mapuche del módulo E de la cárcel de Angol denuncian violencia racista de gendarmería
«Denunciamos que esta acción tiene como objetivo claro la desarticulación total de los voceros y dirigentes del módulo.»
«Denunciamos que esta acción tiene como objetivo claro la desarticulación total de los voceros y dirigentes del módulo.»
El presidente Kast anunció en su Cuenta Pública una reforma a la Ley Indígena 19.253 para permitir arriendos e hipotecas sobre tierras bajo protección. La medida generó el amplio y categórico rechazo de diversas expresiones de los movimientos indígenas e Chile, quienes advierten sobre un nuevo despojo territorial.
El objetivo real no es detener, sino escenificar una invasión para reafirmar la soberanía colonial sobre un territorio en resistencia.
Proviniendo de una comunidad mapuche, se desempeñaba como psicólogo profesional y participaba en las actividades de la organización y en los procesos de recuperación territorial.
«Consideramos que distintos actores intentan agrandar artificialmente su imagen para instalar una sensación de éxito gubernamental y desviar la atención de la crisis estructural existente en la Macrozona Sur.»
El caso del Lonko Guillermo Ñirripil no es un hecho aislado, sino que se inserta en una problemática estructural que ya fue objeto de condena por parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), evidenciándose las vulneraciones a los estándares internacionales y agravando el daño a la identidad cultural y espiritual de personas de pueblos originarios privados de libertad.
«Como pueblo, en nuestro desenvolvimiento, en nuestro combate por sobrevivir, nos encontramos con fenómenos como el extractivismo que confrontan directamente con nosotros. Las hidroeléctricas, forestales, la minería de ‘tierras raras’, son los intereses y capitales que nos arrebatan nuestro territorio. Y nosotros nos levantamos en contra de esas industrias que se contraponen a nuestra cosmovisión y espiritualidad. Esas contradicciones irreconciliables nos han llevado hasta la situación actual.»
La Fiscalía busca imponer condenas que fluctúan entre 59 y 71 años de presidio efectivo.
Para este Estado racista, nuestro linaje es sinónimo de delito. Están aplicando un castigo genealógico para intentar quebrar a una familia que jamás ha agachado la cabeza frente a los invasores.
«No aceptaremos que se utilice la infancia y la vulnerabilidad de nuestra gente para falsas campañas comunicacionales de las instituciones policiales, adjudicándose como un «éxito» la mezcla dos operativos distintos.»