Chile. Pueblo mapuche de bajo Malleco en lucha por territorio sagrado usurpado por industria de la basura
No nos interesan las compensaciones económicas porque nuestros propósitos son culturales y territoriales, o sea, no tienen precio.
No nos interesan las compensaciones económicas porque nuestros propósitos son culturales y territoriales, o sea, no tienen precio.
Hoy creemos que lo que pudo haber sido una táctica se ha convertido en una capitulación política, una rendición incondicional ante la perspectiva de convertir a Venezuela en un país subordinado, un protectorado político y económico.
«A lo anterior se agregan las disposiciones generales del gobierno que favorecen a los ricos en el país, suprimiendo derechos ya conquistados.»
«Las inmobiliarias y grandes dueños de terrenos han encontrado en el recurso de protección un camino rápido para evitar los procedimientos ordinarios, el debate probatorio, la individualización de los ocupantes y la defensa de las familias.»
«Marx argumentó que el beneficio sólo proviene de la fuerza de trabajo puesta a trabajar, por lo que si la inversión es cada vez más en máquinas, etc. en relación con el trabajo, la productividad puede aumentar, pero a expensas de una tendencia a caer de la rentabilidad. Eventualmente, la rentabilidad puede caer tanto que provoque una caída en las ganancias totales. Entonces los capitalistas dejan de invertir, cierran la producción y despiden trabajadores. El desempleo aumenta al mismo tiempo que se dejan de vender bienes y servicios. Esto es una crisis.»
«Esto califica como un absoluto sinsentido: en lugar de ahorrar, se está generando un gasto anual superior para el país de varios miles de millones».
«Se han impugnado mesas en que el triunfo ha sido claramente mayoritario para Juntos por el Perú.»
por Daniel Seixo. Entrevista a Mario Amorós: «Miguel Hernández no es solo un símbolo: hay que ir más allá de los tópicos para conocer al gran poeta»
por Federico Fuentes. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a indicar esta semana que estaba «considerando seriamente la posibilidad de convertir a Venezuela en el estado número 51». La declaración se produce apenas unos meses después del ataque militar estadounidense contra el país sudamericano y del secuestro de su presidente, Nicolás Maduro…
«Lo más terrible vino después, una vez que llegamos al Puerto de Ashdod, y ahí ya comienza la violencia sistemática y mucho más fuerte que en el barco.»