«América Latina debe seguir siendo una zona de paz, libre de bases militares extranjeras y de armas nucleares, por esto expresamos nuestro rechazo a la creciente presencia militar de Estados Unidos en nuestro continente y que se expresa en ejercicios militares conjuntos con los ejércitos de nuestros países, que se expresa en acuerdos militares, en bases militares estadounidenses, incluida la base militar NAMRU-6 en Perú y Honduras, la que realiza estudios peligrosos sobre enfermedades infecciosas, y la base ilegal de EEUU en Guantánamo. Denunciamos el injerencismo e intervencionismo en los asuntos hemisféricos por parte del Comando Sur y la IV Flota del Ejército de Estados Unidos. Apoyamos la causa argentina por la soberanía de las Islas Malvinas hoy convertida en una base militar de Reino Unido y de la OTAN».