96% de los venezolanos repudia el robo de buque petrolero
El mandatario venezolano denunció que el gobierno de los Estados Unidos está ordenando “actos de piratería ilegales” contra la soberanía nacional.
El mandatario venezolano denunció que el gobierno de los Estados Unidos está ordenando “actos de piratería ilegales” contra la soberanía nacional.
Pero lo más importante es que ha logrado construir una fascinante historia de dignidad humana y resiliencia incluso en las condiciones más espantosas
«No es la migración. No es el narcotráfico. No es la democracia. No son los derechos humanos. Siempre se trató de nuestras riquezas naturales, de nuestro petróleo, de nuestra energía, de los recursos que pertenecen exclusivamente al pueblo venezolano»
Durante la primera reunión presencial con la familia, el Ministerio Público reconoció no haber revisado audios que apuntan a empresario local, confirmó la pérdida de imágenes de cámaras de seguridad y evidenció falta de coordinación interna por la ausencia de la fiscal regional a cargo de la causa.
Los jóvenes no quieren morir si no que no quieren seguir perviviendo/sufriendo como lo están haciendo.
El dirigente de la Fejuve, Jorge Paredes, calificó durante la movilización del sector el incremento en el precio del pan como «una medida criminal, un atentado a la economía».
Tenemos derecho al esclarecimiento y conocimiento de la verdad, respecto de crímenes de lesa humanidad, genocidios o despojo territorial, que son teóricamente imprescriptibles e inamnistiables y las víctimas deberían tener derecho a la reparación integral.
La defensa adelantó que, de persistir el incumplimiento, solicitará al Tribunal nuevas medidas de control, incluida la intervención de autoridades superiores de Gendarmería y del Ministerio de Justicia.
En el puerto de San Antonio no sólo existe la llamada megatoma Centinela. Mirándola como hermana y espejo está el campamento Placilla donde se encuentran emplazadas mil familias, trabajadores y trabajadoras que hace más de 6 años convirtieron un sitio baldío de 70 hectáreas y por décadas desocupado, en una ciudadela de viviendas sólidas con servicios básicos, calles cuidadas, jardines, centros de reunión. Una comunidad.
Las conocidas como “trabajadoras de casa particular”, “trabajadoras domésticas remuneradas”, “la empleada”, “la nana”, “la criada”, “la asesora del hogar” e incluso “la sirvienta” (algunas denominaciones asociadas claramente a “no-trabajadoras”) tienen hoy como uno de sus lemas «Nuestro trabajo no es indigno, las condiciones son las indignas».