Argentina. Momento crítico en el sistema político
La descomposición política no es solo del gobierno, sino del conjunto del sistema político, de la forma del ejercicio de la “democracia realmente existente” en el país.
La descomposición política no es solo del gobierno, sino del conjunto del sistema político, de la forma del ejercicio de la “democracia realmente existente” en el país.
La alianza público-privada, impulsada bajo asesoría del Banco Mundial, consolidó un esquema donde una burguesía local históricamente ligada al transporte obtiene utilidades astronómicas —alcanzando el 241% en algunas fases—, mientras el sistema acumula un déficit millonario cubierto con subsidios públicos, socializando las pérdidas.
“La quemaron”, dijo Juan Carlos Morstadt a su padre por teléfono, refiriéndose a Julia Chuñil Catricura, la dirigenta mapuche desaparecida desde el territorio ancestral en disputa en Los Laureles, comuna de Máfil, Región de Los Ríos.
O recuperamos una democracia con sustento de «Buen Vivir» al menos, o pasamos a un régimen abiertamente dictatorial y fascista.
Los BRICS+ son una coalición heteróclita que reúne a diez países (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, a la que se unieron en 2024 Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía, Indonesia e Irán) algunos de los cuales son directamente aliados de los Estados Unidos.
¿Quién pudiese pensar que el insigne escritor no estuviese ofreciéndonos un cuadro muy realista –ni siquiera impresionista…– del próximo parlamento, para no hablar del próximo führer?
Hoy en día, casi el 50% de los adultos en Estados Unidos han tenido un familiar directo encarcelado. Entre los afroestadounidenses, esa proporción se eleva a 63%. Las familias afroamericanas también gastan dos veces y media más que las familias blancas en mantener a sus seres queridos encarcelados.
Según una encuesta reciente, más de siete de cada diez ciudadanos rechazan el presupuesto de austeridad, y el 64% exige la dimisión de Macron, una situación sin precedentes en una república fuertemente presidencialista, en la que la legitimidad electoral directa del jefe del Estado suele considerarse intocable.
“No somos delincuentes ni terroristas, somos un pueblo digno que exige respeto a la vida, a los derechos y a los territorios. La respuesta del gobierno no puede ser represión ni persecución, sino escuchar las legítimas demandas del pueblo”
Argentina vuelve a profundizar el rumbo del endeudamiento, de la dependencia y de la subordinación al capital externo y a la política exterior de Estados Unidos.