Chile. A partir del cinco de septiembre
En este trance histórico los colectivos disímiles, novedosos, paritarios, despelotados, inorgánicos que han logrado en gran medida y en los hechos superar la gestión de los partidos tradicionales, y los movimientos sociales que han hecho manifiesto su compromiso con la Nueva Constitución, no tienen más que asumir un proceso de construcción de una mayoría político-social que será necesaria para que la Nueva Constitución funcione.









