La crisis inevitable
Pero no se puede engañar a toda la gente todo el tiempo. Cuando el genio de la inflación salga de la botella –que es lo que sucederá cuando los bancos centrales abandonen la lucha frente a la inminente crisis económica y financiera–, los costos de endeudamiento nominales y reales aumentarán. La madre de todas las crisis estanflacionarias de deuda se puede posponer, no evitar.









