Irán: Nosotros hemos sido víctima de terrorismo
«Aquellos que son terroristas, y que entrenan y protegen a terroristas, nos describen a nosotros como tales. Nosotros solo nos hemos defendido… «
«Aquellos que son terroristas, y que entrenan y protegen a terroristas, nos describen a nosotros como tales. Nosotros solo nos hemos defendido… «
Cada 21 de septiembre, desde 1981, la Asamblea General de las Naciones Unidas conmemora el Día Internacional de la Paz y parafraseando a Eduardo Galeano: El mundo está “Patas Arriba” porque, siendo muy sinceros, estos tiempos han sido de guerras; abiertas o encubiertas, pero guerras al fin.
Claro, algunos están felices de que esto ocurra. El negocio de las armas está feliz, reportando ganancias extraordinarias. Son miles y miles de seres humanos que están muriendo en la guerra y con ellos millones de personas que se ven forzadas al desplazamiento y que huyen del infierno mismo.
Más de 20 líderes de la OCS se reúnen en Biskek para debatir nuevas herramientas financieras, reforzar la cooperación regional y definir una posición común ante algunos de los principales desafíos geopolíticos. Entre ellos, asistiran el presidente ruso, Vladímir Putin; el presidente chino, Xi Jinping; y el primer ministro indio, Narendra Modi
por Renán Vega Cantor. “Erase una vez /un lobito bueno/ al que maltrataban todos los corderos/. “Y había también un príncipe malo, una bruja hermosa y un pirata honrado/ Todas esas cosas había una vez/ en que yo soñaba un mundo al revés”. -José Agustín Goytisolo
por Glenn Diesen. A medida que Occidente se prepara para una guerra perpetua con la promesa de traer una paz perpetua, se sacrificarán las normas que legitimaban a la potencia hegemónica. La libertad de expresión, la libertad de navegación, las normas del sistema financiero internacional, el comercio internacional y otras formas…
Irán ha dicho que se reserva el derecho de responder a cualquier acto de agresión perpetrado por cualquier actor, incluida Ucrania.
Desde una mirada marxista latinoamericana, las guerras no pueden entenderse separadas de la lucha por el poder, los recursos naturales, las rutas comerciales, los mercados y el control político. En el capitalismo, sobre todo en su etapa imperialista, la guerra deja de ser algo excepcional y pasa a ser una herramienta para defender intereses económicos y estratégicos. El conflicto entre EEUU, Israel e Irán deja ver con bastante claridad esta realidad.
«Lo que la izquierda moderna no comprende fundamentalmente es que la lucha antiimperialista nunca es abstracta; siempre es concreta. Es concreta porque siempre adopta una forma específica dictada por las condiciones objetivas de cada país, por sus características particulares, que no pueden ignorarse. […] La izquierda moderna está dispuesta a apoyar verbalmente la lucha antiimperialista abstracta, pero en cuanto esta lucha adquiere formas concretas condicionadas por particularidades nacionales, retira su apoyo. Así, observan a Irán y solo ven su forma islámica, pasando por alto su esencia antiimperialista. No comprenden que la esencia antiimperialista de Irán se materializó naturalmente en la Revolución Islámica»1.
Pero hay muchos obstáculos en la perspectiva de un acuerdo final en los próximos dos meses y el mantenimiento de cualquier acuerdo permanente más allá de agosto.
Trump. “un rey adicto a la venganza, con una corte decadente”, según lo describen los periodistas del New York Times, Haberman y Swan, está desolado. Y enamorado de sí mismo, teme fracasar. Por eso dijo en Evian que no quiere ser comparado con Herbert Hoover, el presidente republicano bajo cuyo mandato se produjo el colapso bursátil de 1929 que derivó en la Gran Depresión.