La paz ausente de cada día

Cada 21 de septiembre, desde 1981, la Asamblea General de las Naciones Unidas conmemora el Día Internacional de la Paz y parafraseando a Eduardo Galeano: El mundo está “Patas Arriba” porque, siendo muy sinceros, estos tiempos han sido de guerras; abiertas o encubiertas, pero guerras al fin.

Claro, algunos están felices de que esto ocurra. El negocio de las armas está feliz, reportando ganancias extraordinarias. Son miles y miles de seres humanos que están muriendo en la guerra y con ellos millones de personas que se ven forzadas al desplazamiento y que huyen del infierno mismo.

Oxímoron sionista: «Israel salva vidas, rescata seres humanos y reconstruye ciudades»

por Renán Vega Cantor. “Erase una vez /un lobito bueno/ al que maltrataban todos los corderos/. “Y había también un príncipe malo, una bruja hermosa y un pirata honrado/ Todas esas cosas había una vez/ en que yo soñaba un mundo al revés”. -José Agustín Goytisolo

¿Por Qué la Paz Casi Nunca Dura?

Desde una mirada marxista latinoamericana, las guerras no pueden entenderse separadas de la lucha por el poder, los recursos naturales, las rutas comerciales, los mercados y el control político. En el capitalismo, sobre todo en su etapa imperialista, la guerra deja de ser algo excepcional y pasa a ser una herramienta para defender intereses económicos y estratégicos. El conflicto entre EEUU, Israel e Irán deja ver con bastante claridad esta realidad. 

Irán, eje de resistencia y liberación

«Lo que la izquierda moderna no comprende fundamentalmente es que la lucha antiimperialista nunca es abstracta; siempre es concreta. Es concreta porque siempre adopta una forma específica dictada por las condiciones objetivas de cada país, por sus características particulares, que no pueden ignorarse. […] La izquierda moderna está dispuesta a apoyar verbalmente la lucha antiimperialista abstracta, pero en cuanto esta lucha adquiere formas concretas condicionadas por particularidades nacionales, retira su apoyo. Así, observan a Irán y solo ven su forma islámica, pasando por alto su esencia antiimperialista. No comprenden que la esencia antiimperialista de Irán se materializó naturalmente en la Revolución Islámica»1.

Rey adicto a la venganza, Trump teme catástrofe como la de 1929

Trump. “un rey adicto a la venganza, con una corte decadente”, según lo describen los periodistas del New York Times, Haberman y Swan, está desolado. Y enamorado de sí mismo, teme fracasar. Por eso dijo en Evian que no quiere ser comparado con Herbert Hoover, el presidente republicano bajo cuyo mandato se produjo el colapso bursátil de 1929 que derivó en la Gran Depresión.