Comunicado público feministas autónomas ante huelga de hambre de presos políticos mapuche

La solidaridad activa con la causa del pueblo mapuche es parte de la lucha feminista -y debería serlo de todos los movimientos sociales que se asumen con horizontes revolucionarios-, porque la defensa de los pueblos es inseparable de la liberación de las mujeres. El colonialismo que nos habita debe ser desterrado. Desde la política de las mujeres (libres), entendemos que cuerpo y territorio son inseparables, que el bienestar de algunas es sólo una estrategia del sistema para mantener la ilusión de “avances” para las mujeres, que la autodeterminación debe ser colectiva y no sólo individual, que no existen “temas de mujeres”, sino todo un sistema de dominación que debe ser derrumbado.

«Enrolamiento»

La era latinoamericana de control excluyente para lo que llaman “seguridad” opera fuerte con las que esperan a pleno sol con 34 grados a las 3 de la tarde en Santiago 1. Para ellas, no hay “enfoque de género”, ni inclusión ni interseccionalidad ni plurinacionalidad, ni “feminismo que va a vencer”, y menos “patriarcado que va a caer”. “El feminismo que camina por América Latina”, va, pero por otros senderos de grandiosidad, militancia partidaria, performance y “pureza”. Y en mi opinión, “los estudios de caso” no cuentan en este baile.

Denunciamos la criminalización de Ruth Rojas y exigimos la reapertura del caso de Ximena Cortés

Creemos que una de las razones más poderosas para la impunidad en este caso (como en otros de derechos humanos de las mujeres), es la relación del agresor con la institución militar chilena, con la que los gobiernos de turno negocian desplegando políticas militaristas y policiales que aumentan el poder y despotismo de los agentes del Estado. Denunciamos la criminalización de RUTH ROJAS FLORES, el abandono fáctico del Estado chileno a las víctimas sobrevivientes del caso de muerte femicida de XIMENA CORTÉS ROJAS.

Chile no cambió

El sentimiento patriótico es la actual trinchera del “Gobierno Boric” -otrora “plurinacional”-, la capitalización le surtió efecto: ahora va en favor de policías, FFAA, economía de mercado, oligarquía, y en contra de la migración y les empobrecides.

Así, los carabineros y militares que mutilaron y violaron, ahora aparecen como unas víctimas desprestigiadas por manifestantes despiadadas que habríamos mentido sobre sus crímenes.

Solo le pido a las diosas que a este feminismo no le sean indiferentes les demás

“La alegría” no llegó, tampoco ha sido “hermoso”… Muy parecidos los años ‘90 al actual periodo: muy democráticos y persecuciones focalizadas.
En el epitafio del feminismo (territorial) de tantos símbolos y lenguaje, conceptos y bastante metafísica, se podrá decir que hubo políticas de cupos, leyes, ideas sobre “elegir” y “diversidad”, teorías iluminadoras productos exclusivos de mujeres brillantes, y también que se vio a lesbianas y trans en los congresos nacionales. Todo esto mientras millones estábamos siendo explotadas…

A LA BAU, LA MATARON ENTRE SICARIOS Y PATRONES

El que aparece como rostro empresarial de este conflicto es el señor FERNANDO PUGA MATTE. Su curriculum lo muestra cercano al grupo Chadwick, vinculado a la agroindustria, a construcción de puertos, inmobiliarias, mineras, hidroeléctricas y lo que es relevante, vinculado en la depredación de la fauna marina pues este señor es socio y fundador de las primeras empresas salmoneras (Puga Mujica S.A. y Hatfield International Canadá).

La “puebla” rechazó

La “nueva constitución” era un texto enriquecido y docto, plagado de simbólicas categorizaciones, pero evadiendo entre líneas la destrucción del sistema de mercado.

No era una “constitución feminista”. El feminismo se opone radicalmente al patriarcado por lo que no puede ser neoliberal.

¿Puede acaso ser “feminista” una constitución latinoamericana que no nacionaliza los recursos naturales saqueados constantemente por el primer mundo y que explota a las mujeres?