Brasil. La inhumanidad de los dueños de esclavos de ayer y de hoy
La esperanza de vida de una persona esclavizada en 1872 era de 18,3 años.
La esperanza de vida de una persona esclavizada en 1872 era de 18,3 años.
Y ha convertido su política exterior en un conjunto de amenazas, extorsiones, insultos, desprecios y ataques militares (a siete países de América, Asia y África en el lapso de un año; además de ataques mortales a numerosos navíos en el Caribe) que han conmocionado y alejado al mundo; y que así lo único que van a lograr es la agudización de la decadencia de Estados Unidos como país líder a nivel mundial.
«Lumumba fue asesinado por Bélgica. Kwame Nkrumah fue asesinado por Inglaterra y la CIA estadounidense. Sékou Touré fue asesinado por la DGES francesa. Amílcar Cabral fue asesinado por los portugueses. Thomas Sankara fue asesinado por Francia. No queremos perder a nadie más de nuestros héroes»
Trump, cuya inteligencia es valiosa por lo escasa, quiso dar una muestra de su admiración hacia uno de sus huéspedes, en este caso el presidente liberiano Joseph Bokai, de cuyo currículo a todas luces no tenía la más remota idea.
El sufrimiento y la miseria de cientos de miles de árabes en Palestina conmovió a Malcolm X y le llenó de profunda compasión. «Nuestro problema en Estados Unidos es un problema mundial», afirmó, y trazó paralelismos entre la lucha palestina y la de los negros en Estados Unidos.
Esos 59 “refugiados” pertenecen al grupo social de los “Afrikáners” o “Bóers”descendientes de protestantes calvinistas holandeses, alemanes y franceses, que se establecieron como colonos en el cono sur de África en el siglo XVII, al amparo de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales. Son los creadores del Apartheid.
A 50 años del inicio de la ocupación y colonización del Sahara Occidental el derecho a la autodeterminación está más presente que nunca en el pueblo saharaui. Su resistencia va a la par de su dignidad.
Francisco Martorell, que en algún momento utilizó su pluma en defensa del pueblo saharaui, se ha convertido él y su medio en un pasquín de apoyo a las pretensiones coloniales de Marruecos.
Parece que los liceos públicos, como el Instituto Nacional, se encuentran en un verdadero “estado de excepción”. Con la excusa de afrontar la violencia ya no hay derecho a la protesta. El clima escolar se vuelve cada vez más autoritario. La confianza, la flexibilidad, el diálogo parecen reliquias en desuso frente a la crisis neoliberal de la escuela pública.
¿En qué se parecen las luchas de Argelia y Vietnam con la lucha actual en Palestina? La respuesta es que la lucha de liberación palestina debe situarse sin concesiones dentro de la larga línea de esfuerzos revolucionarios anticoloniales. Aunque con sus especificidades y diferencias, estas tres luchas deben entenderse como tales: como luchas anticoloniales por la liberación.