Yo soñé con aviones, que nublaban el día…

Hoy, no solo el pueblo estadounidense, buena parte de los medios de comunicación que conservan algún rasgo de decencia, y hasta la élite, repudia a Trump por los hechos del 3 de enero. No lo plantean por amor a Venezuela o al presidente Maduro. Lo hacen porque Trump está encaminado a destruir el sistema político de Estados Unidos y con ello, el sistema hegemónico de dominio mundial que han construido desde el fin de la segunda guerra mundial. Eso sí les preocupa y harán lo imposible por salvarlo. Los ciudadanos tendrán que esperar a noviembre para manifestar su opinión en las urnas.

Para el año de la guerra que viene

El Año Nuevo, con sus primeros zarpazos, nos recordó quizá lo más importante que debemos integrar a nuestra conciencia como especie: que la humanidad está ante un monstruo y que decirlo no es ninguna exageración ni metáfora. Este 2026 comenzó mal.

En la madrugada del 3 de enero, las fuerzas aéreas de EE.UU. en una «operación perfecta», según Mr. Trump, con 150 aviones militares atacaron Venezuela, mataron decenas de personas y secuestraron al legítimo presidente del país, Nicolás Maduro, y a su esposa, Cilia Flores. Después se dedicaron a humillar al prisionero, paseándolo en chancletas por la invernal Nueva York y exhibiéndolo como si fuera un animal exótico, trofeo de caza, recordándonos la larga tradición de ‘zoológicos humanos’ del ‘Mundo Civilizado’. Ya no es una simple deshumanización, sino el retorno directo a las cavernas.

Venezuela, atacada y agredida 

Nosotros, fieles a nuestro legado bolivariano, antiimperialista y solidario, rechazamos contundentemente la agresión militar perpetrada en los últimos días contra el pueblo venezolano, por parte de fuerzas militares del gobierno de EEUU, así como el ignominioso secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa la combatiente Cilia Flores. 

De la diplomacia de las cañoneras al asesinato con los bombarderos

Por Renán Vega Cantor  La crisis de hegemonía de los Estados Unidos en el plano mundial viene acompañada de un reforzamiento de su acción criminal, con la finalidad de intentar detener su caída irreversible como primera potencia del orbe. En estos momentos ese comportamiento criminal lo soportamos los latinoamericanos de diversas maneras: con la “actualización”…