Carta abierta al Presidente electo de los Estados Unidos de América Donald Trump

La realidad golpea las conciencias y los corazones cuando vemos en que se ha convertido  el mundo sacudido por guerras, hambre, pobreza y los desplazados que ambulan por el  mundo sin tener un lugar donde vivir; perseguidos, humillados y violentados en los  campamentos de refugiados por las fuerzas de seguridad, que les provocan mayor  inseguridad y dolor. 

Tu anunciada política de expulsar a miles de migrantes de los Estados Unidos, acusándolos  de ser «ilegales», añade más peso a sus vidas ya marcadas por la incertidumbre, el peligro  y el desarraigo. Durante tu mandato anterior, ordenaste la construcción del “muro de la  intolerancia” en la frontera entre México y los EE.UU., profundizando un drama humano de  alcances inimaginables.

Chile. Luis García Huidobro, defensor de derechos mapuche, denuncia montaje judicial en su contra

Estas pruebas manipuladas, fueron utilizadas para presionar a los jueces que ordenaron mi detención y posterior prisión preventiva, con graves consecuencias para mi familia, incluyendo la pérdida de mi trabajo, el allanamiento de mi casa – donde se llevaron pertenencias personales de mi esposa e hijos – y la separación como familia durante los 6 meses y medio que estuve aislado en la cárcel de alta seguridad en Valdivia. 

Chile. Denuncian militarización en Lleu Lleu; Gobierno de Boric acusado de proteger intereses forestales

Este contexto refuerza las críticas hacia el gobierno de Gabriel Boric, cuya gestión prometía un enfoque distinto en el tratamiento de las demandas Mapuche, pero que, según los comuneros, ha caído en la misma política de militarización y protección del gran capital que han impulsado gobiernos anteriores. 

¿Qué esperar de Donald Trump y Nicolás Maduro?

Llegó y pasó el 10 de enero de 2025 en Venezuela, y aconteció lo que era de esperar, más con los antecedentes de varias asunciones de presidentes en Venezuela, desde la llegada de Hugo Chávez, la novela de la oposición de no reconocer los triunfos electorales de Chávez y Maduro y la ya conocida reacción de la oposición violenta de Venezuela de crear un clima de incertidumbre y mentira, a la hora de la posesión de ambos mandatarios. Ocurrió que, como siempre, una toma de posesión en paz, con el pueblo en la calle y sin tropiezos.