Ni tradwives ni gymbros. Por un transfeminismo anticapitalista contra la extrema derecha
El control y la jerarquización de los cuerpos a través del género constituye una de las piedras angulares del capitalismo. Es un mecanismo central para organizar la explotación, garantizar la reproducción de la fuerza de trabajo y sostener un sistema basado en la desposesión y desigualdad. Por ello, este 8M, volvemos a reivindicar la necesidad de hacer del transfeminismo una fuerza de lucha de clases, que sea capaz de señalar y atacar ese pilar fundamental, y que ponga al capitalismo contra las cuerdas al cuestionar aquello que lo sostiene.









