Bolívar Echeverría: ¿Un socialismo barroco?

Tal vez una práctica política “socialista” como la que quisiera promover Samuel Arriarán, que se genere en sociedades identificadas por su preferencia por el ethos barroco y su fidelidad al lado natural, concreto o de valor de uso de la vida humana y sus mundo, pueda ser en efecto la que esté llamada a vencer allí donde las otras sucumbieron.

Comunidad Sionista de Chile: cómplices del régimen israelí

Si de verdad creyeran aquello de respetar a las víctimas deberían exigir entonces, sanciones ejemplares a las tropas SS – soldados sionistas – que en un 99,9% son responsables de crímenes de guerra y lesa humanidad. Soldados que han violado a mujeres, que han mutilado a niños, que violan a los prisioneros palestinos y que se regocijan de sus delitos. Terminar con el lobby para favorecer en Chile a las industrias de armas israelíes, que sirven para generar estados de verdadera fractura social.

El fascismo que podría venir

El fascismo no es más que uno de los disfraces del capital ante las situaciones socioeconómicas difíciles que podrían posibilitan la Revolución. Mientras ésta no triunfe, seguirá el capital reconcentrándose, hasta que una docena de megaempresas acaparen la casi totalidad de la propiedad mundial. 

Hoy en día vemos una cuasi acumulación titánica del poder económico privado tanto entre los bloques del mundo unipolar como en los del multipolar: el Mercosur,  el BRICS, el ASEAN,  los No Alineados. En la medida en que el capitalismo avance en la tarea de eliminar a sus adversarios, bajo las más diversas máscaras y disfraces tendremos un cada vez más unitario bloque fascista de hiperconcentración política y económica golpeando con todas las tácticas y estrategias imaginables a la humanidad.