Bolivia. Se desmigaja paro de Santa Cruz y se exige no a la impunidad para autores políticos de crímenes contra el pueblo

Importante fue el accionar del movimiento popular que, rompiendo el miedo y el terror impuesto por el violentismo ultraderechista, salió a las calles de Santa Cruz a hacerle frente a los grupos de choque de Camacho y compañía, sin más órdenes que el valor que proviene del hartazgo ante los atropellos y la injusticia supremacista.

El ataque a la naturaleza pone a la humanidad en riesgo

Esta crisis se manifiesta en la economía, en el aumento de la desigualdad social, en el fracaso del Estado como garante de los derechos sociales, en el fracaso de la democracia formal para respetar la voluntad de la mayoría de las personas y en la propagación de falsos valores basados únicamente en el individualismo, el consumismo y el egoísmo. Este sistema es insostenible económica y ambientalmente, y debemos dejarlo atrás.

¿Otro COP (van 27) inútil?

No controlaremos ni revertiremos (si eso todavía es posible) las emisiones de gases de efecto invernadero y el aumento de las temperaturas globales en una economía mundial capitalista que apoya y financia la industria de los combustibles fósiles. Tampoco sucederá mientras los extremadamente ricos que controlan las decisiones del gobierno y las empresas continúen invirtiendo en negocios intensivos en carbono.

Brasil. Las primeras medidas del gobierno de Lula deben cumplir promesas de campaña

Desde cualquier ángulo que se mire, está claro que la alianza fundamental de Lula debe ser con los pobres y la gente de la periferia que lo eligió. También es la única fuerza social capaz de derrotar definitivamente al fascismo, siempre que sepa conquistar la hegemonía sobre el conjunto de la sociedad. Pero para ello, el gobierno de Lula debe demostrar a qué vino, a quién representa y hacia dónde quiere ir. Todo esto comienza con las primeras medidas del gobierno.

La COP27 debería combatir el capitalismo

El gran error que muchos cometen es creer que las cumbres de la COP tienen el fin de detener el cambio climático. No es así. Si este fuera el caso, la agenda estaría dominada evidentemente por estrategias que apuntaran a eliminar gradualmente los combustibles fósiles y los Estados habrían acordado hace mucho tiempo garantizar financiamiento con este objetivo a los países más pobres. En cambio, las cumbres hasta ahora priorizaron sostener los intereses de los países capitalistas más ricos y negociar el comercio y la creación de nuevos mercados de carbón más rentables.