Frantz Fanon y el sentir de una revolución
Fanon es inevitablemente una referencia teórica, epistemólógica y ontológica de la revolución.
Fanon es inevitablemente una referencia teórica, epistemólógica y ontológica de la revolución.
Doti es un abogado salteño, presidente de la Asociación de Liberales del Uruguay, e integrante del consejo internacional de la Fundación Faro, donde comparte espacio con referentes de derecha regional como Agustín Laje, Axel Kaiser y Alberto Benegas Lynch, mentor ideológico de Javier Milei.
Lo que define la situación actual argentina es la incertidumbre económica y política, aun con la tendencia a la baja del índice inflacionario, acompañado por baja de los ingresos populares y del consumo de la mayoría de la población de menores recursos.
Luego de haberse elegido, desde 1990, seis gobiernos pretendidamente de centro-izquierda, se mantuvo y consolidó el modelo neoliberal impuesto por la dictadura con su conjunto de instituciones económicas, sociales y culturales
«Repudiamos los dichos de parlamentarios y empresarios que repiten estereotipos racistas. Nos acusan sin fundamento de paralizar el desarrollo, cuando solo ejercimos derechos reconocidos internacionalmente»
El aumento de la desigualdad mundial no se revertirá mediante una redistribución de la riqueza o los ingresos solo a través de los impuestos. Requerirá una reestructuración completa de la propiedad y el control de los medios de producción y los recursos a nivel mundial.
La palabra Mercado remplazó los términos estafa, robo, fraude, timo, desfalco y/o trampa.
Los BRICS+ constituyen una articulación que involucra en su seno a regímenes de derecha como el de Arabia Saudita, o al régimen crítico a la lógica occidental, como es el caso de Irán.
No se trata de privilegios, sino de un mínimo trato humano y digno que debe resguardarse incluso en contextos de reclusión.
«La envergadura que adquiere la corrupción debería vincularse a la extensión y profundidad de las relaciones mercantiles y capitalistas. Nunca debería perderse de vista que la sociedad capitalista tiende a la mercantilización de todas las relaciones. Por eso, en última instancia, las virtudes y la decencia, incluidos votos de parlamentarios, y sentencias judiciales, se compran y venden, como cualquier otra mercancía» (Marx)