México. Irina, un abrazo y no un adiós, sino un hasta siempre, camarada

Irina ayudó en el trabajo técnico que se le pidió y apoyó al naciente movimiento zapatista al brindar toda la solidaridad posible. Realizó diseños para la Convención Nacional Democrática (CND) y participó en caravanas que se realizaron desde varias partes del país hasta la Selva Lacandona. Todo esto lo hacía a pesar de las dolencias por la polineuropatía degenerativa que le aquejaba y haciendo a un lado las incapacidades de esta enfermedad incurable.

Chile. Las elecciones y la inexcusable falta de previsión de Marx y Lenin

Pongamos por caso la Región Metropolitana. Es un hecho vergonzoso poner a la gente en el trance de tener que optar por uno de los dos candidato de la elite: uno, bruto y violento de barra brava, versus el otro, el bueno, que no quiebra un huevo, pero es sostenedor del modelo y democratacristiano encubierto. Ambos esencialmente anticomunistas. Uno de ellos apoyado por el PC.

Bolivia. El indio permitido

Roberto Enrique González, autor jujeño, en su libro “Indianismo Kolla jujeño-salteño: fase superadora de la dialéctica ¿indio resistente o indio permitido?” define que el Indio Permitido “es el que se somete a la tutela de los Estados modernos y es funcional a estos, que ejercen el control sobre él y sus pueblos.”

Guerra al pedo y guerra en serio

En Finlandia, Suecia y Noruega, los gobiernos le distribuyen folletos a la población con instrucciones de qué hacer en caso de guerra nuclear.

Estos tardíos admiradores del III Reich sueñan con sobrevivir a una guerra nuclear y actúan en consecuencia. Momento en el que hay que precisar que el neofascismo y el nazismo new wave ya están presentes en buena parte de los gobiernos de la Unión Europea, comenzando por las tan pulcras y alabadas democracias del norte.

La propia UE dispone de un pseudo gobierno designado a dedo, sin ninguna credibilidad democrática.

Chile. Ayúdame a crecer…

Chile exporta en torno al 45% de su cobre refinado a China, y vende el 85% de sus concentrados en Asia. Otro resto se va a EEUU. Flotas de barcos propulsados por motores térmicos circulan por el mundo llevando las materias primas de diestra a siniestra, y los productos manufacturados de siniestra a diestra, con un balance de producción de dióxido de carbono que asusta.