Bolivia. La colonialidad se manifiesta

La oligarquía colonial nunca le perdonó a Gualberto Villarruel el haber convocado al Congreso Indigenal, tampoco le perdonarán a la jueza su osadía de ser honesta. Antes de pensar en posibles candidatos debemos tener claridad de lo que está en juego y eso no es otra cosa que dejar atrás el “Estado aparente” y consolidar el Estado Plurinacional.

Bolivia. Descolonización electoral

El Estado Plurinacional es una construcción histórica que no estará exenta de conflictos. La ampliación de derechos es la restricción de privilegios; este paso que es indefinido en el tiempo, muestra la dialéctica del tipo de sociedad abigarrada que somos. El reconocimiento de la pluralidad y pluralismo constitucionales de nuestra Bolivia (art. 1) desmonta la homogeneidad que nos impusieron durante siglos. Es tiempo que también los pueblos, por derecho propio, participen sin mediación en las elecciones nacionales.

Bolivia. El retorno al pasado neoliberal

Mientras se dan esos escenarios de terror y ante el inevitable paso de la «guerra fría» a la «guerra caliente» que vive el MAS, en sus dos facciones, una de ellas, el ala radical que en el pasado tuvo pactos con empresarios de la oligarquía cruceña, muy ligados a la derecha que impulsó procesos de capitalización y privatización, con claro tinte neoliberal, sucumbirá tan igual o peor que los que se proponen ahora como “nuevos” candidatos, cuando el pueblo ya los conoce y sabe que no volverá a equivocarse.

Bolivia. Izquierda, verdades que duelen

La izquierda boliviana tiene una deuda histórica con el país: construir un proyecto político que trascienda a los caudillos y se enfoque en la construcción de un Estado Plurinacional verdaderamente inclusivo y descolonizado. Si no lo hace, corre el riesgo de convertirse en un espectro del pasado, incapaz de conectar con las nuevas generaciones y las demandas de un país en constante transformación.