Bolivia. Buenos días su majestad
Esos hombres, los «Colorados», consiguieron la gloria luchando contra la corona española. Hoy, el gobierno de Paz los ha convertido en unos súbditos más.
Esos hombres, los «Colorados», consiguieron la gloria luchando contra la corona española. Hoy, el gobierno de Paz los ha convertido en unos súbditos más.
Hoy volvemos a ver, una vez más, cuerpos genuflexos, arrodillados en señal de sumisión al pensamiento colonial-racista, repitiendo la historia de los «abogados doble cara» que nos señala el pasado.
Bolivia, con esa política exterior de sumisión al imperio, nos recuerda a los gobiernos dictatoriales, que esperaban que ellos definan su accionar con organismos como el BM, el FMI y otros que condicionaban la política económica a sus intereses.
El objetivo declarado por todos los candidatos de la derecha boliviana se está implementando paulatinamente
En Bolivia el momento cúspide de la manipulación mediática fue el año 2019, una estrategia implementada aproximadamente desde el año 2016, luego del referéndum de reelección de Evo Morales.
El acto punitivo contra Morales es la demostración que el racismo sigue siendo el enemigo principal
En conclusión, la alianza obrero-campesina como estrategia de poder sigue vigente, con el añadido que debemos comprender mejor la dimensión de “lo campesino” que no es el furgón de cola del proletariado, sino su aliado.
El leviatán del siglo XXI amenaza la humanidad y su “encargado de negocios” local amenaza nuestro futuro como país. Ambos son parte de una misma maquinaria y un mismo objetivo: instrumentalizar el miedo como programa de gobierno.
En Bolivia, este sistema de partidos ha sido destruido y la política se ha convertido en una farándula de “vedettes”.
Pero, ya desde las calles y los caminos, desde las comunidades y las laderas, de los barrios pobres y desde el pecho de la juventud, el grito empieza a transformarse en resistencia y organización.