Bajo la Administración Trump, Washington ha reorientado su estrategia hacia el hemisferio occidental, que pretende dominar. Las acciones militares en Venezuela, la promesa de tomar control de Groenlandia y el impulso para un cambio de gobierno en Cuba forman parte de esta política.
El mes pasado, Trump firmó una orden ejecutiva que califica a Cuba como una amenaza para la seguridad nacional e impone aranceles a cualquier país que venda o suministre petróleo a la isla. Presiones adicionales sobre el gobierno mexicano habrían llevado las reservas cubanas a mínimos históricos.
La Habana ha rechazado las acusaciones de representar una amenaza para la seguridad estadounidense y ha pedido diálogo