Wallmapu. Carta de preso político y werken Rafael Pichun Collonao
Decimos entonces que no daremos ni un centímetro de espacio a la derrota y seguiremos al pie de la letra el mandato de nuestros kuifikecheyem.
Decimos entonces que no daremos ni un centímetro de espacio a la derrota y seguiremos al pie de la letra el mandato de nuestros kuifikecheyem.
Este acontecimiento de tal dimensión histórica ni debe ser desfigurado ni utilizado para sacar provecho político alguno.
Por Carmen Parejo Rendón* Mientras el mundo analiza Venezuela, Irán, Nigeria o el país que EE.UU. decida atacar —buscando explicaciones, contextos e incluso posibles «justificaciones» para la barbarie—, e incluso, cuando se pregunta con razón qué pinta Europa en un escenario donde Washington la amenaza directamente y Bruselas responde señalando como enemigos a Rusia y China,…
Han pasado cuatro años desde el inicio del conflicto entre la Federación Rusa y Ucrania. Cuatro años que han traído destrucción, muerte, desplazamientos forzados y un desgaste profundo que resulta imposible de ocultar. Lejos de los discursos grandilocuentes sobre la “defensa de la democracia” y el “orden internacional basado en reglas”, el conflicto ha desnudado el verdadero rostro de la política exterior de Estados Unidos y la OTAN: el cinismo, la instrumentalización de los pueblos y la disputa descarnada por recursos estratégicos.
Las dictaduras facultan a los criminales para inmovilizar a sus víctimas, tanto en el país como en el extranjero. Criminales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Criminales de la Fuerza Delta, los Navy Seals y los equipos de operaciones encubiertas de la CIA, que, como cualquier iraquí o afgano puede atestiguar, son los escuadrones de la muerte más letales del planeta. Criminales del Buró Federal de Investigaciones (FBI) y la Administración para el Control de Drogas (DEA) —vistos escoltando al presidente Nicolás Maduro esposado en Nueva York—, del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y de los departamentos de policía.
Es una asignatura pendiente de la política local y global construir el horizonte de transformación social más allá del rumbo por las ganancias y la acumulación capitalista que nos devuelve la realidad en esta tercera década del Siglo XXI.
La democracia no se sostiene con represión ni con olvido, sino con memoria, justicia y dignidad.
Lo que vemos en las calles de Irán —los disturbios, los linchamientos, los incendios— no es un fenómeno aislado, sino parte de una estrategia de guerra híbrida integral: mientras se socava al Estado desde dentro con violencia orquestada, se prepara el escenario externo para una intervención rápida si el régimen da señales de debilidad. Pero Teherán ha anticipado este guion. Su arquitectura defensiva no busca ganar una guerra convencional, sino hacerla prohibitivamente costosa para Washington y Tel Aviv.
A 50 años del golpe cívico militar del 24 de marzo de 1976 reproducimos una entrevista realizada a Pablo Bonavena, Sociólogo y Profesor a cargo de la materia Sociología de la Guerra, UBA y UNLP.
El lanzamiento será un espacio de encuentro, diálogo y reflexión política, pensado para seguir construyendo preguntas y caminos colectivos desde prácticas situadas y comunitarias.