Chile/Mapuche. Un juicio bajo sospecha y cinco vidas en riesgo
El «Caso Quilleco» se enmarca en un conflicto histórico y estructural entre el Estado chileno y comunidades mapuche que reclaman tierras, autonomía y reconocimiento cultural.
El «Caso Quilleco» se enmarca en un conflicto histórico y estructural entre el Estado chileno y comunidades mapuche que reclaman tierras, autonomía y reconocimiento cultural.
Cuando hablamos del pueblo mapuche, el Estado argentino cometió a través de la mal llamada Campaña del Desierto un genocidio tremendo y le usurpó el territorio, principalmente, a las comunidades mapuche que estaban en la Patagonia.
De acuerdo con el pronunciamiento de estas 21 comunidades mapuche, el modus operandi de la Fiscalía en este caso ha sido denunciado como parte de un patrón sistemático de racialización de la justicia.
Los cinco presos políticos mapuche en huelga de hambre incluyen a Axel Campos, José Lienqueo, Óscar Cañupan, Roberto Garling y Bastián Llaitul, cuyos estados de salud continúan deteriorándose con el paso de los días.
En Historia del pueblo mapuche, publicada en 1985 en plena dictadura, logró un primer equilibrio magistral.
Hoy, Chile revela su integración subordinada a la guerra comercial entre Estados Unidos y sus aliados versus China y sus aliados.
Los presos políticos mapuche no están encarcelados por delitos comunes. Están presos por defender el territorio, por enfrentar el avance del capital forestal, por resistir la militarización del Wallmapu y por la recuperación territorial.
Se da cuenta de cómo fue desposeído de sus bienes y tierras ancestrales, y de cómo hasta el día de hoy sus descendientes se ven perjudicados por la pérdida total de sus tierras, bienes y raíces culturales.
Amplia agenda cultural por el Día Internacional de la Lengua Materna, con encuentros, festivales, conversatorios y actividades para todas las familias, orientadas a la revitalización del idioma propio, fortaleciendo identidad, territorio y transmisión lingüística comunitaria.
Entre los líderes que resistieron se encontraban los lonkos Lienan y Huete Rucán, dueños precisamente de los terrenos donde hoy se asienta el centro neurálgico de la ciudad. La resistencia de ambos para proteger el territorio, fue respondida con balas.