Chile. Familiares de ejecutados políticos: Lo que está en juego es la vida y dignidad humana de Héctor Llaitul
Por la vida y el derecho de Héctor, respetar y aplicar el Convenio 169 de la OIT.
Por la vida y el derecho de Héctor, respetar y aplicar el Convenio 169 de la OIT.
Este 16 de agosto, la Corte Suprema de Santiago, intentando compensar el daño brutal cometido contra el lonko y luchador por la autonomía y territorio del pueblo mapuche Facundo Jones Huala, resolvió la liberación del ahora ex prisionero político indígena.
He tomado la determinación de que esta huelga de hambre continúa, exigiendo mi traslado al Módulo de Comuneros de la cárcel de Temuco.
La vida de Héctor Llaitul está en riesgo y es la responsabilidad de las autoridades de gobierno evitar un desenlace fatal.
Recordemos que el peñi fue condenado a través de un juicio espurio, por medio de la Ley de Seguridad Interior del Estado, una ley de carácter político, censura y persecución. Así como la utilización de testigos sin identidad.
El señor Boric, la señora Tohá y otros lo quieren muerto. En tal caso, van a ser demandados ante los organismos internacionales pertinentes por haber cometido actos de lesa humanidad, contra la vida humana, igualito que en dictadura.
«Ha sufrido mareos, taquicardia, arritmia, dolores y calambres estomacales, sintomatología que se agrega a su historial de afectaciones cardiacas.»
¡Basta de violencia contra las niñeces y juventudes mapuche!
De ser cierto el anuncio periodístico y la Corte Suprema efectivamente ratifica la condena de Héctor Llaitul, significa que alguno de los ministros de la sala violó un deber de confidencialidad, o no supo
garantizar la debida reserva y carácter privado del acuerdo adoptado por la sala, lo que lo haría responsable de una actuación ilegal.
Ernesto Llaitul -hijo del vocero histórico de la CAM, Héctor Llaitul, que se encuentra condenado a más de un cuarto de siglo de cárcel-, indicó en sus primeras palabras en libertad que el resultado del proceso judicial da cuenta del carácter político del cautiverio sufrido y de incluso la plantación de pruebas en su contra.