Vaticano, autoritarismo y antisemitismo (XVI)

Es cierto que a lo largo de la segunda guerra mundial y después de ella hubo varias muestras de agradecimiento de personalidades y organizaciones judías al Vaticano, e incluso al propio Pío XII, por el comportamiento de muchos conventos, seminarios, iglesias, sacerdotes, religiosos y laicos católicos en favor de miles de judíos. Pero ello se ha debido especialmente a la errónea creencia de que dicho comportamiento correspondió en definitiva al propio Vaticano que lo habría estimulado.

Fue el pueblo trabajador quien nos trajo la democracia, y será el pueblo el que establezca una democracia más profunda todavía

“Aquí vamos de nuevo”, escribió Serote, como si dijera que las nuevas contradicciones producen nuevos momentos de lucha. El fin de un orden aplastante —el apartheid— no puso fin a la lucha de clases, que no ha hecho sino profundizarse a medida que Sudáfrica atraviesa una crisis tras de otra.