«Renta tecnológica» y capitalismo histórico

El propietario de una nueva tecnología puede proteger el uso monopólico de ella y, además, puede vender su uso a otros productores. En este caso, se vuelve propietario de un multiplicador tecnológico de la productividad de la misma forma en que un terrateniente es propietario de las mejores tierras. Si llamamos renta de la tierra al dinero que el terrateniente recibe por el uso de su tierra, podemos llamar también renta tecnológica al dinero que el propietario tecnológico recibe por el uso de «su» tecnología.

Chile. La magia del sur puede desaparecer por culpa de la industria salmonera

Las salmoneras no solo tienen el poder absoluto para evadir los estudios de impacto ambiental; no solo cuentan con los recursos millonarios para comprar conciencias de actores sociales y políticos; no solo cuentan con lobistas en la clase política; no sólo inventan campañas de odio y racismo contra los pueblos originarios; no solo crean una fuente laboral precaria e inestable; no solo generan un impacto medioambiental de carácter catastrófico en los ríos, lagos, mar y borde costero, sino que además quebrantan la propia ley que las regula en sus concesiones

El quiebre narrativo del vasallaje globalista

En resumen ―a modo de diagnóstico―, se ha instalado en nuestro país, un consenso manipulado desde los medios de comunicación unilateral y totalizante, sustentado en un proyecto comunicacional colonial, basado en el supremacismo europeo anglosajón, atentatorio con los intereses del pueblo chileno: con el uso de sus recursos naturales, su cultura, su sistema político y su democracia.  Guste o no, la élite señorial apostó dos veces a perdedor, y esas decisiones van a traer costos.

Zelenski, nuestro Noriega ucraniano

Es curiosa la suerte de este tipo de personajes. Siendo grandes manipuladores, demagogos y expertos en artimañas cortesanas de la lucha por el poder, de repente resultan ser totalmente ingenuos frente a la misma historia de siempre. El imperio los convoca, usa, procesa y escupe, y en el momento del triste desenlace de sus aventuras, tienen actitud gatitos ciegos que maúllan desesperados, incapaces de entender por qué los ahogan.