Por las declaraciones que realizan asiduamente el alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, todo hace indicar que cada uno tiene un bunker para esconderse si estallara la Tercera Guerra Mundial.
En su odio visceral contra Rusia y la intensión de destruir por cualquier medio al gigante asiático, si se llegara a semejante locura, se destruiría casi por completo el planeta y los que sobrevivan padecerán enormes sufrimientos por la falta de alimentos y una altísima contaminación nuclear con las consecuentes enfermedades..