El fascismo que podría venir

El fascismo no es más que uno de los disfraces del capital ante las situaciones socioeconómicas difíciles que podrían posibilitan la Revolución. Mientras ésta no triunfe, seguirá el capital reconcentrándose, hasta que una docena de megaempresas acaparen la casi totalidad de la propiedad mundial. 

Hoy en día vemos una cuasi acumulación titánica del poder económico privado tanto entre los bloques del mundo unipolar como en los del multipolar: el Mercosur,  el BRICS, el ASEAN,  los No Alineados. En la medida en que el capitalismo avance en la tarea de eliminar a sus adversarios, bajo las más diversas máscaras y disfraces tendremos un cada vez más unitario bloque fascista de hiperconcentración política y económica golpeando con todas las tácticas y estrategias imaginables a la humanidad.

Golpe a Venezuela: por tierra, mar y prensa

por Daniel Seixo. «Si yo me callo, gritarían las piedras de los pueblos de América Latina, que están dispuestos a ser libres de todo colonialismo después de 500 años de coloniaje».Hugo Rafael Chávez Frías Desde que el pasado mes de julio Nicolás Maduro viese refrendado su mandato en las urnas por el pueblo venezolano, las…

IIPPE 2024: Imperialismo, China y BRICS+

En la conferencia, claramente muchos esperaban y apoyaban la primera dirección basada en los BRICs+. De hecho, Andrea Ricci hizo una presentación sobre las implicaciones políticas del intercambio desigual (es decir, la explotación imperialista) y la necesidad de encontrar una agenda común entre los países del Sur Global. Mi opinión es que la cooperación del Sur Global solo funcionará para romper el agarre del imperialismo cuando haya un cambio social y económico en los principales países del Sur Global (y también en el núcleo imperialista del Norte Global).

Chile. Mayorías y minorías en el juego democrático

La competencia ha de ceder su lugar a la cooperación para situarse en el carácter de supletoria de ésta. Y permitir que la cooperación adopte un conjunto de principios—como la fraternidad, la participación, la solidaridad, la empatía, la generosidad, entre otros— que existen en la actualidad, pero no son dominantes sino se encuentran desplazados por la adicción competitiva. Es posible para la generación de las ‘autoridades’ que, bajo esa nueva visión del mundo, puedan adoptarse sistemas tales como el de la prelación y el sorteo. Y a la vez, el ejercicio sin trabas tanto de los referéndums como de los plebiscitos. Una democracia que no es a secas sino se identifica con tan sólo una sola palabra: ‘directa’.