Zelenski, nuestro Noriega ucraniano
Es curiosa la suerte de este tipo de personajes. Siendo grandes manipuladores, demagogos y expertos en artimañas cortesanas de la lucha por el poder, de repente resultan ser totalmente ingenuos frente a la misma historia de siempre. El imperio los convoca, usa, procesa y escupe, y en el momento del triste desenlace de sus aventuras, tienen actitud gatitos ciegos que maúllan desesperados, incapaces de entender por qué los ahogan.









