Chile. Enfoque punitivo en el INBA profundizará las protestas
¡No a la criminalización de niñxs y jóvenes que se están formando!
¡No a la criminalización de niñxs y jóvenes que se están formando!
Los gobiernos que se dijeron de izquierda -falsos, conversos, marranos-, no han tocado ni una fibra de lo que en verdad cambiaría las cosas para la gente. Ni lo harán.
Y para que la rebelión contra este sistema contrario a la vida sea eficaz, necesita ser masiva, organizada, unida y determinada, como lo fueron los tres meses del Estallido Social de 2021.
Pasaron casi inadvertidas las declaraciones hechas – a principios de octubre – por el embajador de Ucrania en Chile, Yurii Diudin, en las que señaló que con el canciller chileno, Alberto van Klaveren, han conversado sobre la posibilidad de que el Presidente Boric visite Ucrania el próximo año, quien estaría muy interesado de ir.
Como ya es sabido, desde que estalló el conflicto entre Ucrania y Rusia, en febrero de 2022, el presidente Boric no ha logrado mantener una postura neutral, y desde un comienzo ha inclinado su balanza hacia Ucrania, sosteniendo una buena relación con Zelensky desde sus primeros contactos telefónicos.
Los estudiosos han llenado millones de páginas para explicar el atractivo psicológico del fascismo, y la mayoría ha coincidido en el hecho contundente de que ofrece una fantasía de restitución de un estado infantil, donde nada puede llegar a hacerte daño, porque estarás protegido por una figura todopoderosa que siempre te pondrá en primer lugar, siempre te pondrá por delante.
No fue libre la referida ‘elección’ ―como lo exigen las NU― porque se obligó a toda la ciudadanía a participar en ella bajo la amenaza cierta de aplicarse multas a los remisos que en caso de no ser enteradas por éstos en tiempo oportuno, le acarreaban la aplicación de una eventual privación de libertad.
Cuando las luces se oscurecieron, cuando las luces de la noche brillaron más,
tratábamos de imaginarlos, de encontrar al otro.
De construir la paz, hacer el amor, reconciliar,
despertar durmiendo, cada uno con el otro,
cada uno con su propio ser. Tratábamos de cualquier modo
de alcanzar nuestros propios límites, de alcanzar nuestro propio más allá,
de abandonar los modos, de despertar.
Para Echeverría existe en las Tesis cierta originalidad irreductible con respecto a otras obras escritas por Marx en esos años, pues se revela en cuanto reconocemos el texto como una “totalidad significativa” y, mediante su reordenamiento, resolvemos el problema de su estructura “aparentemente accidental”.
Para ello es fundamental tensionar al gobierno, desbordarlo, superarlo por la izquierda. Esa tarea no le toca a quienes solo quieren reformas que redistribuyan riquezas mientras se garantiza la perpetuidad del sistema capitalista, y se construye ingenuamente, un país donde explotados y explotadores puedan vivir armónicamente.
Sé de qué va la novela. Sé el final. El primer final. El segundo final. El final, necesariamente. Solo que esta vez van, vamos con mascarillas y, como en el mundo real, por encima de nosotros, deambulan las nuevas amenazas y las de siempre, ya saben, la primera de todas, la madre de todas las violencias que es la codicia. Porque, aunque cambiamos el siglo y tal vez un ciclo nada cambia, en definitiva. Y todo es lo mismo. Pero eso es algo que Heredia sabe mejor que nadie. Y nosotros queremos tanto a Heredia.