Chile. El francotirador
El drama de Marco Antonio y su rehén, parte por una pensión de $500. Una bala para fusil de francotirador cuesta $1.800.
El drama de Marco Antonio y su rehén, parte por una pensión de $500. Una bala para fusil de francotirador cuesta $1.800.
El capitalismo neoliberal fascista es un monólogo educacional que ciega y acalla voces aunque se vista de pantallas brillantes, publicidades alienantes y sonidos y ropajes envolventes. Breves reflexiones de autores que nos convocan a pensar qué hacer con las palabras, las imágenes y la convivencia en las escuelas.
Es así como los Estados Unidos habla de “guerra multi dominio”, que descansa en tres pilares principales: Integración conjunta, la sinergia de capacidades tecnológicas avanzadas y el desarrollo de líderes que prosperen en escenarios caóticos y fortalezcan el “Mission Command” (Mattos, 2019). Las categorías como “integración”, “sinergia”, “tecnología avanzada” esconden detrás las tácticas irregulares, acciones terroristas, contratación de mercenarios junto a la coordinación de las fuerzas armadas estatales que actúan por tierra, aire y mar.
Contener este plan requiere de suficientes fuerzas, entre ellas las morales y de la convicción política afirmada en la soberanía, dinámica en la que se verá de qué lado se colocan los gobiernos latinoamericanos que deberán rechazar ser administrados modernamente como colonias.
Tenemos el tiempo y la razón histórica de nuestra parte. Los pueblos como constructores de la historia tienen sus pausas, sus tiempos de reflexión, sus días de furia y sosiego, pero nunca olvidan el propósito de su existencia que es la plena libertad para la reproducción de la vida en armonía.
Bien lo describió Efraín Huerta en uno de sus poemínimos: «A mis maestros de marxismo/ no los puedo entender: / unos están en la cárcel/ y otros en el poder».
El gasto en «defensa» y armas para pagar las guerras en Ucrania y Oriente Medio ha alcanzado máximos históricos y seguirá aumentando, por lo que Trump tendrá que recortar el gasto público en educación, transporte y atención social, etc.
Una de las consecuencias es que los EEUU alimentan la inflación planetaria: exportan inflación. Donald, consciente del problema, anunció que la Unión Europea ya no beneficiaría de protección gratuita (sic). Si quieren que les defendamos, aseguró, tendrán que pagar. ¿Cómo? Comprando lo que producimos los EEUU: aviones de guerra, submarinos, misiles, bombas de todo tipo, blindados, inteligencia y lo que gustemos mandar.
Por lo tanto, más allá de las diferencias específicas entre ellas, tanto las verdades históricas y judiciales comparten una misma amenaza: la del poder establecido que siempre –incluso en la más democrática de las sociedades- tendrá la tentación de subordinarlas a sus potestades.
Esto explica, a mi modo de ver, que Micron (se llama Macron, peeero…) haya sido el primer jefe de Estado europeo -a eso de las 06:00 hrs de la mañana, cuando nada era oficial-, en felicitar muy calurosamente a Donald por su victoria. Vía facebook desde luego, astuto modo de evitar una eventual mala reacción del 47o presidente del Imperio.