La apuesta de Trump no saldrá bien. Entrevista con Michael Roberts
Para enfrentar esto, la verdadera izquierda debe partir de la premisa de que el sistema capitalista que domina hoy en día a nivel mundial se encuentra en una crisis irreversible.
Para enfrentar esto, la verdadera izquierda debe partir de la premisa de que el sistema capitalista que domina hoy en día a nivel mundial se encuentra en una crisis irreversible.
Entonces, no vamos a devanarnos los sesos únicamente intentando determinar por cuál candidato hemos de marcar las preferencias sino vamos a poner en duda si acaso votar es o no el sistema más idóneo para la sociedad que nos gustaría existiera
En conclusión, todo este debate apunta a beneficiar los intereses del capital y de las élites privatizadoras, que han hecho, durante décadas todos los esfuerzos para apropiarse de la empresa estatal más rentable de los y las colombianas, creada a punta de huelgas, sudor y sangre de la clase obrera.
Las resonancias del pensamiento mariateguiano se extienden hasta el presente. Su crítica al eurocentrismo y su defensa de un socialismo enraizado en las tradiciones latinoamericanas anticipan muchas de las preocupaciones del pensamiento decolonial contemporáneo.
La asistencia de EEUU está en el centro de la campaña electoral, aun cuando tiene poco efecto, por ahora, en los mercados bursátiles y de cambio, territorio de accionar de una minoría, pero vidriera de la economía y la política.
Kaiser busca otorgar un halo sacro —casi de “Señor de los ejércitos”— a Donald Trump.
Cuando Lenin habla de los «embusteros que engañan al pueblo», parece que se adelanta a la Sexta y al sujeto apodado “Ferri” –García Ferreras– por el todopoderoso amo Florentino Pérez
La sociedad capitalista es una sociedad que actualmente se encuentra en crisis; por todos lados la modernidad capitalista hace agua. Y en este sentido, los seres humanos no están funcionando normalmente dentro del sistema capitalista, sino que están funcionando disfuncionalmente.
Acabar con la dependencia y dominación del capital globalizado solo es posible acabando con el capitalismo. La emancipación del dominio del capital es socialista e intrínsecamente internacionalista. Este es el abismo ideológico y político que separa al marxismo de las ideologías burguesas y burocráticas nacionalistas.
El fin del oro como la principal forma de dinero o incluso como el estándar de valor final llegó con la decisión del gobierno de los Estados Unidos en la década de 1970 de dejar de cambiar dólares por una cantidad fija de oro. Se acabó con el patrón oro y fue reemplazado por el «estándar» del dólar.