De las sombras del nazismo al Salón Oval
Desde el inicio de la operación especial rusa, Ucrania se ha transformado en un laboratorio de negocios y tecnología militar. El país se ha convertido en un botín disputado por élites neoliberales y corporaciones que buscan desmantelarlo para beneficio propio. La carrera comenzó con el «Acuerdo Europeo-Ucrania por Recursos» de 2022. Ese mismo año, BlackRock, síntesis del poder financiero mundial, acordó con el presidente Volodímir Zelenski la asesoría para estructurar un fondo masivo de reconstrucción, administrar fondos extranjeros, la banca ucraniana y el movimiento de energía y exportaciones de granos.









