Iósif Grigulevich: Primera Parte. El hombre de Stalin en América Latina

Grigulevich -conocido como el asesino de Stalin-, se instaló en Argentina y Chile gracias a la complicidad encubierta de Pablo Neruda y Marta Brunet, episodios que se relatan documentadamente.

El hombre de Stalin en América Latina, de Editorial CEIBO, es un libro imprescindible para entender los albores de la Guerra Fría y la conformación de las redes de espionaje soviéticas para cazar tanto a nazis como a los “enemigos” del Partido Comunista (PC), entre los que destacaron trotskistas, anarquistas y marxistas heterodoxos, principalmente.

Occidente, sólo un ‎simulacro de Libertad

Red Voltaire reproduce para sus lectores un texto redactado originalmente a pedido ‎de la Fundación para Combatir la Injusticia, de Evgueni Prigoyin. El autor hace un ‎recuento de la protección que el presidente francés Jacques Chirac le concedió y de los ‎intentos de asesinato dirigidos posteriormente contra él y contra su equipo de trabajo. ‎Nuestros lectores pudieron seguir muy de cerca esos hechos, pero es la primera vez ‎que Thierry Meyssan se expresa públicamente sobre la persecución de la cual ha sido objeto. Su intención no es iniciar un ajuste de cuentas –las personalidades implicadas ‎en esa persecución seguramente creían estar sirviendo al país. Pero los franceses deben ‎conocer los crímenes que se cometen en su nombre.