Colombia. ELN: EEUU domina bajo un disfraz
La resistencia, a la vez que es confrontación, también es un acto de creación de unidad y de esperanza. Y en esa creación colectiva reside nuestra verdadera posibilidad de liberación.
La resistencia, a la vez que es confrontación, también es un acto de creación de unidad y de esperanza. Y en esa creación colectiva reside nuestra verdadera posibilidad de liberación.
Para Congreso de los Pueblos mantener un relacionamiento autónomo e independiente con el patrón, los gobiernos de turno y de cara a los trabajadores es un imperativo moral y ético que nadie debe violar.
Es entendible, entonces, la proliferación de «grupos y grupitos», o de «bandas y banditas», para que en cada territorio haya guardianes de las inversiones de las transnacionales. Muy buena doctrina: Creación de Disidencias y que ruede la «paz territorial».
Jimmy Moreno, actualmente integrante del equipo de conducción nacional del Congreso de los Pueblos, es uno de los protagonistas de esta historia.
Hemos dicho que el Estado y también este gobierno no tienen ni política ni estrategia de paz, pues siguen persistiendo en que la «paz es la desmovilización y el desarme del ELN», y no lo que hemos pactado en la Mesa de conversaciones, donde la Paz son transformaciones estructurales para el bien de los colombianos.
Como diría Gabo: el poder es un vicio sin término cuya saciedad genera su propio apetito.
Contener este plan requiere de suficientes fuerzas, entre ellas las morales y de la convicción política afirmada en la soberanía, dinámica en la que se verá de qué lado se colocan los gobiernos latinoamericanos que deberán rechazar ser administrados modernamente como colonias.
«La Delegación de Diálogos del Ejército de Liberación Nacional (ELN), realizó la presente Declaración de principios, ante los delegados del gobierno nacional, de los países garantes y acompañantes, del Enviado Especial del Secretario General de la ONU y de la Conferencia Episcopal de Colombia, para aportar al diagnóstico de los problemas y de las soluciones conjuntas que exigen el estado de congelamiento en que se encuentra la Mesa de conversaciones, con la voluntad de superarlo cuanto antes.»
Y para que la rebelión contra este sistema contrario a la vida sea eficaz, necesita ser masiva, organizada, unida y determinada, como lo fueron los tres meses del Estallido Social de 2021.
Sintentizando, de manera muy general, dichas alternativas le apuestan al ordenamiento territorial popular, el autogobierno comunitario y a la movilización social permanente para que llegue el día en que seamos las comunidades quienes decidan el futuro y no las multinacionales junto a sus aliados locales.