Colombia. Una cuasi reforma laboral
En otras palabras, salir de la crisis económica demanda generar empleo bien remunerado, elevar el poder adquisitivo per cápita y fomentar políticas de desarrollo integral de la producción nacional.
En otras palabras, salir de la crisis económica demanda generar empleo bien remunerado, elevar el poder adquisitivo per cápita y fomentar políticas de desarrollo integral de la producción nacional.
En Colombia, donde el odio ha sido política de Estado, la única salida es construir un poder popular capaz de disputar cada centímetro de democracia real. Porque cuando los poderosos conspiran con medios, jueces, congresistas, generales y banqueros, el pueblo tiene que responder con organización, con unidad, con dignidad.
El hambre es una de las formas sociales que asume la violencia del capital contra el proletariado. Es una pandemia determinada por la mordacidad de la lucha de clases. Por estas razones, la malnutrición moderada y grave del 27% de la población colombiana obedece a lógicas estructurales, más que a simples barreras de acceso y malos procesos de distribución y aprovechamiento de bienes de consumo alimentarios. Su naturaleza es inherente a las regresivas relaciones sociales de producción del capitalismo y a sus leyes de funcionamiento.
Jamás la verdad se construye en la mente alucinante de un individuo, ella es producto de lo que las comunidades construyen en la realidad objetiva. La mentira siempre queda como basura en la vera de los caminos; entre tanto, la historia sigue de largo construyendo futuros.
En esta campaña para las elecciones presidenciales del 2026, los sectores que en sus programas anuncian cambios para terminar con la pobreza y la desigualdad, para que el régimen oligárquico y el imperio norteamericano acepten su ingreso a la institucionalidad estatal, deberán aceptar los dictados del FMI, como lo hizo Petro, quedando de nuevo sin pagar la Deuda Social.
La verdadera partida que se juega no es entre Washington y Beijing, sino entre un modelo de desarrollo extractivista dependiente y la posibilidad de construir una economía soberana al servicio de las necesidades nacionales.
Los que asesinaron a 80 personas que se manifestaban o los que desaparecieron a otras 80 más, los que dejaron tuertos a decenas de jóvenes, todos esos están libres, al igual que los políticos que dieron las órdenes. Incluso los paramilitares que dispararon contra los manifestantes, no sólo están libres, si no que reciben el aval de los partidos del “orden” para ser concejales.
Tal hecho lo cristalizó la sesión de la Cumbre Social Política y Popular con su llamado a iniciar la Huelga General el próximo 28 y 29 de mayo, medida con la cual se le planta cara en firme a los agresores, y por sobre todo, se da un gran salto para avanzar en dirección a forjar una salida proletario popular frente a la gran crisis del país.
En sus discursos, Petro habla de la necesidad de comprender el problema de la guerra en Colombia para darle una respuesta desde las instituciones, pero olvida en sus caracterizaciones el papel que han jugado la oligarquía colombiana y EEUU, como principales genocidas del pueblo colombiano e impulsores de las denominadas economías ilícitas.
El Comando Central del ELN desmiente de manera categórica que alguno de sus integrantes o de sus frentes haya realizado reunión alguna con el Clan del Golfo, ni con otro tipo de bandas o personas con el propósito de atentar contra la vida de Gustavo Petro.