Libre mercado: requiescat in pace
El 27 de julio de 2025 pasará a la historia de la Unión Europea como un día negro. Porque es la fecha en la que firmó su capitulación económica ante Estados Unidos.
El 27 de julio de 2025 pasará a la historia de la Unión Europea como un día negro. Porque es la fecha en la que firmó su capitulación económica ante Estados Unidos.
La recientemente republicada novela Camelot -de Dauno Totoro Taulis-, de editorial Ceibo, nos remonta a esos convulsionados años 60, plena Guerra Fría. Por sus intensas páginas transitan personajes históricos como el entonces senador socialista y luego presidente Salvador Allende Gossens; la diputada comunista María Maluenda; el presidente estadounidense John Fitzgerald Kennedy; el secretario de defensa norteamericano Robert McNamara; el jefe del Departamento Latinoamérica de la Casa Blanca y luego embajador en Chile Ralph Dungan; el sociólogo y analista político Rex Hopper; y muchos otros.
Trump, cuya inteligencia es valiosa por lo escasa, quiso dar una muestra de su admiración hacia uno de sus huéspedes, en este caso el presidente liberiano Joseph Bokai, de cuyo currículo a todas luces no tenía la más remota idea.
Nos organizamos desde abajo, desde la solidaridad internacionalista, por un mundo sin ocupaciones ni muros, sin apartheid ni armas nucleares. Nos comprometemos a no dejar de hablar de Palestina, a no callar frente al poder y a seguir denunciando la arquitectura imperial que permite el genocidio.
«Bajo los drones y los bombardeos; bajo el supremacismo espantoso de la Norteamérica sionista; bajo el genocidio transmitido en tiempo real por los medios psicópatas, existe un pueblo que entierra a sus hijos cada día de la ocupación, como si fueran flores oscurecidas por el horror»
Todo lo caracterizó muy bien el diario The Telegraph que tituló al evento como “el arte del servilismo calculado” y afirmando que “la cumbre de La Haya fue diseñada con un solo propósito: satisfacer los deseos y necesidades de Trump”.
Los datos revelan una asimetría brutal: los migrantes trabajan en promedio 20 horas mensuales más que los trabajadores nativos, y hasta 40 horas adicionales al mes en sectores que dependen de mano de obra indocumentada como agricultura, construcción o servicios. Esas horas adicionales equivalen a tres meses laborales por año.
La revuelta en Los Ángeles va mucho más allá de la izquierda o de las organizaciones de defensa de los derechos de los inmigrantes, y la represión policial y militar la está ampliando.
Trump había pedido 163 mil millones de dólares de recortes en el gasto federal. El gasto que no sea para defensa se reducirá en un 22,6 % a su nivel más bajo desde 2017, junto con un fuerte aumento en el presupuesto de defensa. Mientras que los servicios gubernamentales que no sean para defensa se recortarán drásticamente, los gastos gubernamentales aumentarán un 13% para la «defensa» y un 65% para la «seguridad nacional», con el objetivo de tomar medidas enérgicas contra la llamada «inmigración ilegal».
El interrogante remite a la tradición de organización y lucha popular, con posibilidad de estructurar una representación política en sentido contrario y con proyección por la emancipación.