Colombia. Las dificultades de gobernar un país capturado por la extrema derecha

En Colombia, donde el odio ha sido política de Estado, la única salida es construir un poder popular capaz de disputar cada centímetro de democracia real. Porque cuando los poderosos conspiran con medios, jueces, congresistas, generales y banqueros, el pueblo tiene que responder con organización, con unidad, con dignidad.

Israel inició une guerra con Irán, pero no sabe cómo terminará

Si Israel no puede destruir Natanz o Fordow por sí solo, aún podría lograr crear las condiciones bajo las cuales Washington se sienta obligado a actuar en su lugar. Esta, quizás, sea la verdadera táctica: no una confrontación directa con Irán, sino la creación de un ambiente de urgencia y provocación que haga que la intervención estadounidense, como mínimo, sea una posibilidad. En otras palabras, el teatro militar de Israel es una trampa para Estados Unidos.

EEUU. Del “No King” al “No capital”

Los datos revelan una asimetría brutal: los migrantes trabajan en promedio 20 horas mensuales más que los trabajadores nativos, y hasta 40 horas adicionales al mes en sectores que dependen de mano de obra indocumentada como agricultura, construcción o servicios. Esas horas adicionales equivalen a tres meses laborales por año.

Economía crítica. El Bancor

Lo que realmente está diciendo Skidelsky es que las economías de mercado capitalistas no crecen de ninguna manera de forma armoniosa y equilibrada; por el contrario, hay una competencia continua entre «hermanos hostiles» en los mercados globales. Al igual que en los mercados nacionales, los más fuertes, mejor organizados y aquellos con tecnología más productiva, ganan a expensas de los más débiles. Los desequilibrios son materia de acumulación capitalista.

Brasil. El partido revolucionario imaginario

El sectarismo es otra conducta política que eligió como prioridad la defensa de los intereses de grupo. El sectarismo político debe entenderse como aparatismo, un conjunto de procedimientos de autoafirmación. Las tendencias sectarias tienen muchas dificultades para llevar a cabo el frente único, incluso cuando los acuerdos son posibles para campañas conjuntas, porque identifican a los aliados potenciales, especialmente a los más cercanos, como enemigos. La autoconstrucción y, peor aún, la autoproclamación es el síntoma más recurrente del sectarismo.

Netanyahu busca la guerra

La irresponsabilidad y el cortoplacismo del magnate, junto a la sed de sangre de Netanyahu, amenazan con incendiar la región y llevar a una escalada de ramificaciones inquietantes.

Es necesario remarcar que todos estos episodios de horror sólo son posibles por la permisividad de la comunidad internacional -y en particular de la supuestamente democrática Europa- con Israel, al que se le disculpan, justifican e incluso aplauden crímenes de guerra, asesinatos de funcionarios extranjeros, actos de terrorismo perpetrados en terceros países, violaciones permanentes a los derechos humanos e incluso un genocidio frente a los ojos del mundo.