Frente al fraude electoral en Ecuador
El Movimiento Guevarista de Bolivia (MG/ELN) levanta su voz indignada junto a millones de compatriotas de Ecuador y de la Patria Grande.
El Movimiento Guevarista de Bolivia (MG/ELN) levanta su voz indignada junto a millones de compatriotas de Ecuador y de la Patria Grande.
El país está fracturado y las redes sociales son escenario de una «guerra cultural» despiadada e ininterrumpida. Una estrategia que se base únicamente en el «buen gobierno» subestima la «sobrepolitización» de la extrema derecha. El gobierno no debe refugiarse en la «hibernación», o, peor aún, en un «modo vegetal» de fotosíntesis nocturna a la espera de las elecciones de 2026.
Como si esto fuera poco, otras organizaciones ambientales han señalado que el documento excluye protección de glaciares y aumento de energías renovables.
¿A dónde va todo esto? Bueno, significa una caída en la producción en los Estados Unidos y en la mayoría de las principales economías; y significa un resurgimiento de la inflación, particularmente en los Estados Unidos.
¿Pero cuál es realmente el legado de Gabriel Boric? La respuesta es sencilla y lamentable: Salvar a las AFP; perdonar a las Isapres; firmar el TPP11; desalojar tomas de terrenos; leyes de seguridad contra el movimiento popular; decenas de presos políticos mapuche; flexibilidad laboral; condenar a la Venezuela Bolivariana y hacer negocios con Ponce Lerou, entre muchos otros “logros” de la traición gubernativa del otrora muchacho rebelde.
A diferencia de las versiones emitidas por las grandes corporaciones mediáticas, las redes sociales se inundaron de indignación ante los asesinatos, y exigieron juicio y castigo a los Carabineros, famosos internacionalmente por la extrema violencia empleada sobre las personas más débiles y sencillas.
En suma, en este negociado se está privilegiando deliberadamente a Anglo American, y por otra parte este acuerdo es abiertamente inconstitucional, razón por cual se puede solicitar su nulidad de derecho público.
Desde ese “Apartheid” mexicano los indígenas pueden integrarse a la modernidad uno por uno como ciudadanos “iguales”, no como sujetos colectivos con identidad y derechos propios, o bien resignarse a perecer sin “dar guerra”, en
silencio y en paz, en la serena paz de los sepulcros.
Las cartas de Mistral nos muestran a una mujer que desafiaba las convenciones de su tiempo, con un pensamiento autónomo que, a pesar de ser incomprendido por muchos, dejó una huella indeleble en la historia de la literatura.
Grigulevich -conocido como el asesino de Stalin-, se instaló en Argentina y Chile gracias a la complicidad encubierta de Pablo Neruda y Marta Brunet, episodios que se relatan documentadamente.
El hombre de Stalin en América Latina, de Editorial CEIBO, es un libro imprescindible para entender los albores de la Guerra Fría y la conformación de las redes de espionaje soviéticas para cazar tanto a nazis como a los “enemigos” del Partido Comunista (PC), entre los que destacaron trotskistas, anarquistas y marxistas heterodoxos, principalmente.