Chile. El rol de Boric en la ofensiva neofascista en el Wallmapu

por Héctor Llaitul Carrillanca

La administración Boric será recordada como la peor de los gobiernos postdictadura para la lucha del Pueblo Nación Mapuche. Al hacer un balance de las acciones desarrolladas por su gestión destacan:

– Militarización del Wallmapu a través de los belicistas Estados de Excepción, que se mantuvieron de forma permanente los 4 años de su gobierno.

– El fallido Acuerdo de Paz y Entendimiento, que resultó ser una farsa y una burla para las comunidades, razón por la cual recibió un rechazo transversal de todo el movimiento mapuche. Su resultado más concreto fue la nula devolución de tierras.

– Modernización del aparato represivo del Estado que implicó, entre otros aspectos, la adquisición de tecnología israelí para uso y abuso policial en el Wallmapu.

– Restablecimiento de la Doctrina de Seguridad Nacional que dio paso al marco ideológico para la persecución y represión, como en tiempos de la dictadura de Pinochet, y que en la actualidad define al pueblo mapuche como el enemigo interno del Estado chileno. 

– Continuidad de la criminalización de la Causa Mapuche mediante una legislación mucho más dura, que contempla un tipo de normas y leyes todavía más crueles y represivas, como la ley de usurpaciones (anti tomas), ideada para restablecer terrenos a las forestales. La ley Naím Retamal o de gatillo fácil, para dejar impunes a policías y militares que cometen actos de represión. El perfeccionamiento de la ley Antiterrorista, para perseguir inclusive a quienes apoyan a los que luchan. 

– Persecución y encarcelamiento de la mayor cantidad de comuneros mapuche, jamás vista en gobiernos anteriores, y que hoy superan los 150 Presos Políticos Mapuche (PPM). Prisioneros que son sometidos a trato degradante y de vulneración de sus derechos políticos y culturales, con casos de tortura.

– Represión a toda manifestación y movimiento por los derechos esenciales del Pueblo Nación Mapuche, principalmente los concernientes a las recuperaciones de tierras, donde además se frenó lo avanzado en materia de restitución territorial de muchas comunidades. Lo anterior, a través de políticas represivas llevadas a cabo por jueces, policías y fiscales, muchos de los cuales son reconocidos  antimapuche y operaron en un contexto de militarización donde las prerrogativas y acciones están a la orden de las Fuerzas Armadas.

En definitiva, el gobierno de Boric utilizó la represión, la militarización, la cárcel, la tortura y diversos abusos contra nuestro pueblo con el propósito de fortalecer el sistema de dominación. 

Asimismo, intensificó las políticas neoliberales a ultranza. No sólo las registradas en sus medidas económicas a favor del empresariado en el territorio ancestral, sino que también a nivel país, como la ratificación del TPP 11; la firma de tratados de libre comercio con la Unión Europea, China y el imperialismo estadounidense; la privatización del cobre a manos de capitales canadienses; la privatización del litio y entrega a trasnacionales donde la figura de Ponce Lerou, ex yerno de Pinochet, fue privilegiado, siendo además un personaje que participó activamente en la privatización del territorio ancestral mapuche. 

Entonces, ¿qué hizo Boric, el Frente Amplio, el Partido Comunista, y la ex Concertación como gobierno? La respuesta es clara y contundente: traicionaron al pueblo Mapuche y nos entregaron a la institucionalidad opresora, permitiendo así la perpetuidad del sistema de dominación. Sin lugar a dudas, pretendieron, con toda la fuerza del Estado, detener la lucha por la reconstrucción de la Nación, la defensa y recuperación de nuestras tierras ancestrales. Hicieron caso omiso de nuestras demandas históricas. Nuestra lucha fundamental es contra el régimen capitalista que devasta y depreda nuestro territorio histórico. Nuestra lucha es contra los empresarios inescrupulosos que a través de sus inversiones destruyen nuestro itrofil mongen. 

Somos un Pueblo Nación que tiene una historia de lucha centenaria contra la dominación e invasión, y sabemos muy bien cómo las élites, la burguesía chilena, ha construido su poder sobre la base del despojo, opresión, explotación e injusticias contra nuestro pueblo.

Hoy Boric se va con su discurso arrogante, pero será recordado como un déspota que buscó utilizarnos como bandera de lucha y que luego nos traicionó, poniéndose del lado de los poderosos de siempre.

Boric pasará a la historia como un individuo siniestro que facilitó todas las condiciones a la ultraderecha para la llegada del gobierno de Kast, y dar curso sin problemas, a una ofensiva neofascista que supondrá una nueva guerra de exterminio para los mapuche. De hecho, Boric ha dejado la impunidad asegurada a los represores del movimiento mapuche, ofreciendo vía libre al capital forestal, y revelando su verdadero rostro reaccionario y traidor a la causa mapuche.

Boric será recordado, más allá de las medidas denunciadas, por haber dejado todo listo a los fascistas, favoreciendo a los poderosos, a los principales grupos económicos, toda vez que su administración reprodujo el modelo neoliberal, permitiendo el reacomodo del gran capital en el Wallmapu y en el Chile actual. 

Estas políticas, en términos estructurales e ideológicos, han creado las condiciones para la acumulación y reproducción del gran capital en los territorios usurpados, situándose contra los procesos de restitución territorial autonómico que dignamente llevamos adelante las comunidades y las organizaciones en resistencia. Ello agudizará las contradicciones y la lucha territorial recrudecerá. 

La lucha mapuche no se detiene frente a una nueva ofensiva del fascismo. Ya nuestros antepasados nos enseñaron el camino de la resistencia, de nuestros pu lonko aprendimos el marrichiweu  ka weuwaiñ pu peñi pu lamngen.

¡¡Libertad a los PPM CAMCHE y a todos los weichafe encarcelados!!

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