
por El Zenzontle
Estancamiento: de la producción nacional, de la inversión privada, de la inversión pública en derechos sociales estratégicos (educación y salud), del escaso empleo formal, de los salarios contractuales, de las pensiones y jubilaciones de las anteriores generaciones, de las inversiones privadas en negocios medianos y pequeños y en infraestructura pública. Las grandes riquezas en las mismas familias, y las eternas elites políticas en las cúpulas de partidos, en el grupo gobernante y de altos funcionarios. El empantanamiento de los medios públicos y sociales libres en su expresión y contrarios a la hegemonía de la voz y las ideologías imperialista, empresarial y de las fuerzas armadas públicas supuestamente soberanas.
Caídas: Con el manejo de la verdad (simulación) ante los compromisos, entendimientos que subordinan al capitalismo mexicano al capital imperialista yanqui y al plan de seguridad nacional estadounidense en cuanto a migración, aplicación de esquemas de reorganización militar y militarista de los aparatos de seguridad, en la geopolítica excluyente de alternativas a la hegemonía estadounidense, en la atención a urgencias ecológicas y de defensa del territorio ante mineras, megaproyectos, cárteles inmobiliarios y de empresas dueñas de plataformas de explotación de trabajadores precarizados. Caída grave para el 40 % de las mujeres trabajadoras en la economía informal y de los jóvenes en la pérdida de derechos y prestaciones que incluyen a trabajadores jóvenes pagados como trabajadores por honorarios, becarios y de servicios » voluntarios». Caída en la masiva deserción de la población en la educación media, media superior y superior que no pueden sostener su costo en dinero y tiempo efectivo. Caída en la confianza de que las violencias sociales superen la impunidad ante crímenes de desaparición, desplazamientos, feminicidios y juventicidio. Caída en el neo corporativismo de viejas y nuevas organizaciones de control y saqueo de trabajadores, campesinos y pueblos y comunidades supeditadas al Estado, los partidos electoreros y a grupos empresariales que aplican las reglas internacionales del T-MEC. Caída en la movilización y unidad popular de trabajadores y de fuerzas de ruptura cultural, mucha de la cual aún no superan el clientelismo, la dependencia y el sectarismo.
Ganadores: Más mil millonarios por utilidades concentradas en las mismas familias de la oligarquía y las de sus súbditos gerenciales y de funcionarios y políticos en el gobierno. Más concentración en los cinco gigantes billonarios de México vinculados al capital imperialista, pero con dominio financiero sobre todos los giros económicos del capital y, a la vez, grandes «consejeros» y beneficiarios del régimen, a pesar de conflictos personificados contra el gobierno por el pago fiscal o por límites blandos a la depredación. Gañanes en el capital financiero que hacen usura con los fondos de retiro, los seguros y los bonos de deuda o de saqueo. Gobernadores y caciques, congresistas y funcionarios de militantes reciclados por la 4 T.
Resistencias: fragmentadas por el dominio de esquemas de clientelismo, por la represión, local estatal o nacional que criminaliza la protesta. Resistencias débiles ante el pensamiento dominante en la mayoría dela población que consideran supuestamente progresista y soberano al régimen de la coalición 4-T y sus banderas pro imperialistas y neoliberales de más T-MEC y Polos de Desarrollo y «bienestar» de un Plan México de despojos y depredación en territorios donde crece el descontento y la organización comunitaria y popular. Resistencias que construyen contrapoderes y poder popular embrionario y formas de vinculación regional o sectorial pero que no alcanzan a tener una fuerza nacional con decisiones desde las bases. Resistencia activa intensa, consciente y definida por proyectos antisistema en este periodo contra las fuerzas pro imperialistas y el intervencionismo estadounidense algunas con horizonte de construcción de vida de una sociedad de pueblos, trabajadores y comunidades emancipadas, soberanas e independientes.
En esta débil correlación de fuerzas, se necesita un movimiento nacional con horizonte estratégico revolucionario, con una táctica de defensa activa, integral hasta donde sea posible preparar y ejercer, dirigida contra el imperialismo y sus súbditos. Una resistencia activa flexible, basada en el ánimo, disposición militante, trabajo de conciencia y de organización desde las bases y raíces de los pueblos trabajadores y comuneros. Es construcción popular de poder y contrapoder, que arranque la iniciativa en cada espacio a los ganadores del sistema de explotación, despojo y opresión.


