Guerra en Irán: Le Monde critica el mal entrenamiento de Trump, no el crimen

por Fausto Giudice

Le Monde
Edición del jueves 2 de abril de 2026

TIEMPOS FUERTES

DESCIFRAMIENTO
Donald Trump promete devolver Irán «a la Edad de Piedra» sin diseñar una salida a la guerra

El discurso televisado del presidente de USA, el miércoles 1 de abril, se redujo a un ejercicio de autocomplacencia por las «victorias» usamericanas, mientras una crisis mayor amenaza la economía mundial.

Por Piotr Smolar


Al colocar en primera plana un «desciframiento» titulado «Donald Trump promete devolver Irán “a la Edad de Piedra”, sin diseñar una salida a la guerra», el diario de referencia francés expone el escándalo principal no como el anuncio de una destrucción masiva contra un país de casi noventa millones de habitantes, sino como la ausencia de «salida» –es decir, como un defecto de estrategia, de secuenciación, de coherencia táctica. El sumario confirma este desplazamiento: el discurso de Trump es denunciado como un «ejercicio de autocomplacencia» sobre las «victorias» usamericanas, en un momento en que una «crisis mayor» amenaza la economía mundial. Dicho de otro modo, la violencia extrema está presente, pero se trata ante todo como el síntoma de una guerra mal conducida.

Este encuadre se inscribe en la línea de los artículos del corresponsal del diario en Washington, Piotr Smolar, quien describe a Trump como un dirigente desordenado, improvisador, incapaz de fijar una línea estable: «miopía estratégica», «falta de objetivos claros», «guerra a tientas», «salida» esquiva, «operación mal concebida», «agente del caos».

Incluso cuando el artículo de hoy menciona en su interior el «desprecio ya bien identificado del derecho internacional» o el carácter potencialmente criminal de los bombardeos contra infraestructuras civiles, esta dimensión aparece en segundo plano, entre comillas, como un elemento del expediente – no como el corazón de la acusación. El corazón está en otra parte: en el mal entrenamiento, la hoja de ruta mal preparada, la incapacidad de alinear los medios, los objetivos y la salida de la crisis.

Es aquí donde el texto de Le Monde se vuelve revelador, a su pesar, de la banalización occidental de la guerra. Porque, en definitiva, si un presidente promete devolver un país «a la Edad de Piedra», la primera pregunta no debería ser si ha «diseñado bien una salida», sino recordar que semejante proyecto pertenece a una lógica de aniquilamiento, de horror absoluto. Sin embargo, lo que el periódico lamenta sobre todo es que Trump no sepa transformar esa brutalidad en una estrategia legible. Así, la guerra se reduce al lenguaje de los expertos, de los planes mal atados y de los equilibrios geopolíticos desestabilizados. El crimen se desvanece detrás de la crítica del management.

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