Panamá: el epicentro de la lucha en Latinoamérica
Hace solo un par de días, la sangre de un niño indígena de doce años, herido de gravedad por la represión gubernamental, mostraba que el conflicto entraba en una nueva etapa. Un poco antes, Saúl Méndez, principal dirigente del poderoso sindicato de la construcción, tuvo que asilarse en la embajada de Bolivia para evitar ser detenido, presentado como un trofeo y encerrado en prisión, algo que ya ocurrió con otros dos de sus dirigentes, Genaro López y Jaime Caballero, enviados a la peor cárcel de delincuentes comunes de ese país.









