El “Gran Israel”, una farsa con olor a nazismo y con un Netanyahu como el profeta del odio
El “Gran Israel” no es un proyecto político, es un delirio imperial. Benyamin Netanyahu lo presenta como una misión “histórica y espiritual”, pero en realidad es el mismo viejo sueño colonial disfrazado con retórica bíblica. En su versión, este “Gran Israel” absorbería territorios palestinos y zonas de territorios árabes colindantes, borrando fronteras y de paso, borrando pueblos enteros.









