Marco Rubio, la semántica del terror y la invención de un nuevo enemigo global
Doce días después, su secretario de Estado y consejero de Seguridad Nacional, Marco Rubio −como aspirante a candidato a la nominación republicana para la presidencia de Estados Unidos− complementó el guion inventando un nuevo peligro fantasmagórico de dimensión diabólica. Al inaugurar la Reunión Ministerial sobre el Resurgimiento del Terrorismo Político, el mendaz Rubio retrotrajo el presente a la era del comunismo hirsuto, el macartismo y la guerra fría. Con una retórica plagada de falsedades, basada en hechos descontextualizados y cifras sin verificar, convirtió el supuesto auge de lo que llamó “izquierda radical” (marxistas, comunistas, socialistas, anarquistas, anticapitalistas, antimperialistas, antifascistas, demócratas centristas, categorías todas funcionales a la agenda de la ultraderecha trumpista) en un “enemigo” no estatal esencialmente violento y ajeno a la “civilización” occidental y cristiana. La omisión del terrorismo de derecha no es un detalle. Es el corazón del dispositivo.









