La política de la memoria de Alemania ya no es un ejemplo. Entrevista con Enzo Traverso
Esta política de memoria «aporética» es la premisa para ignorar la dimensión colonial de la ocupación israelí de Gaza y Cisjordania. En el discurso alemán y de Europa occidental, Netanyahu es representado como el representante de los judíos como víctimas. Por lo tanto, los palestinos no son un pueblo desposeído, sino una nueva encarnación del antisemitismo. Este es el argumento detrás de la decisión alemana (seguida por otros líderes occidentales) de no implementar la orden de arresto de la CPI.









