Blanquitud, capitalismo sensible y cine
Resulta trágico pensar que, como en The Substance, el homo aestheticus del capitalismo sensible oculta una realidad latente: esa vida bella, emocionante, vibrante, no se corresponde con la miseria humana que ella mismo produce, un “teatro de las apariencias. Y por eso está dispuesto a sacrificar su propia vida, la forma social-natural, por la forma de valor y la imposibilidad de una vida cómodamente mercantilizada.”









