Chile / Mapuche. La Consulta Indígena no tiene validez, seriedad ni legitimidad
«La propuesta por parte del Estado chileno, de llevar adelante la Comisión por la Paz y Entendimiento, nuestra organización (CAM) la considera una farsa»
«La propuesta por parte del Estado chileno, de llevar adelante la Comisión por la Paz y Entendimiento, nuestra organización (CAM) la considera una farsa»
Basta de enmascarar la dictadura de Milei, Torres, Bullrich y todo aquel que venga en contra de la ñuke mapu y la vida misma.
El mercado chileno ha hecho del feminismo una marca. Vende resiliencia, liderazgo y autosuperación como si fueran sinónimos de liberación.
Debemos apostar por el rearme del campo clasista, popular y revolucionario, romper el sectarismo, articular las luchas y retomar la iniciativa política para hacerle frente al actual gobierno de Boric, y todos los que vengan.
Y en septiembre, el ministro del Interior, el radical Héctor Arancibia Laso, amenazó hasta con fusilamiento a los mineros de Lota que habían anunciado que izarían una bandera roja para el 18.
Los firmantes sostienen que Julia Chuñil representa la lucha histórica del pueblo nación Mapuche, en la reivindicación ancestral de la defensa del itrofill mongen.
Se abre un tiempo de enormes expectativas por cambios, los que estarán atravesados por nuevas presiones por la devaluación y la suba de precios y tasas de interés, próximos vencimientos impagables de una deuda pública eterna, odiosas, ilegítima e ilegal, con más cierres de empresas y renovadas protestas sociales contra la política antipopular de la derecha libertaria y sus cómplices.
La caída de la inflación pudo coincidir con el auge de los bancos centrales independientes, pero la causa real fue la desaceleración del crecimiento económico.
En la coyuntura del gobierno Milei se benefician los grandes inversores especulativos y el gran capital invertido en el núcleo concentrado de la acumulación capitalista local. Remitimos al sector minoritario agroexportador, de la energía y la minería. Sectores en donde predomina el capital externo transnacionalizado.
La experiencia chilena muestra con nitidez que la política monetaria no controla la economía real, sino que protege a los acreedores. Acreedores conformados por el sistema bancario nacional y transnacional. En Chile, este principio fue elevado a dogma constitucional y se convirtió en la base del régimen político.